¿Cambiarías tu forma de pensar si supieras que no estamos solos en el universo?
En 1961 la NASA patrocinó un estudio realizado por la Brookings Institution conjuntamente con la National Aeronautics Space Act para identificar los objetivos a largo plazo del programa espacial norteamericano y su efecto en la sociedad. Entre ellos estaba una debate sobre "las implicaciones del descubrimiento de vida extraterrestre". No fue un análisis profundo, pero en él se resaltó lo obvio: que las reacciones ante un posible contacto dependerían del entorno religioso, cultural y social del momento. Y daban dos escenarios: o produciría un fuerte sentimiento de unidad en la Tierra basado en la unicidad de la raza humana o, en su defecto, una reacción global y única a algo extraño.]]>
