Liliana y Fidel
En medio del dolor que ha causado el accidente de Adamuz, quiero alzar la voz no para añadir ruido, sino para dar gracias. Gracias a Liliana y Fidel Sáez, que tras la pérdida de su madre han ofrecido un impresionante testimonio: el de una fe vivida, confiada y profundamente humana. Sus palabras y actitud, lejos de la desesperación o el reproche, nos han recordado que la dignidad de las personas no se pierde con la muerte, ni siquiera cuando es repentina. Nos han ayudado a mirar a vuestra madre –y a tantas víctimas anónimas... Читать дальше...
