El Madrid jugará los octavos de final de la Champions, pero hasta ese objetivo de mínimos llega sin la grandeza del quince veces campeón de Europa. Jugar esta repesca ante el equipo que, precisamente, te mandó a ella ya era un tachón de trazo grueso, y eliminarlo con tan poca gloria, una patada hacia delante de mal pronóstico. 2-1, con goles de Tchouaméni y Vinicius, que celebró su tranquilizador tanto en el 80 con otro bailecito similar al de Lisboa. El Benfica, aun sin Mourinho en el banquillo y sin Prestianni en el verde... Читать дальше...