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Август
2026

Economía peruana habría crecido 3% en julio impulsada por construcción, comercio y consumo

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La economía peruana habría crecido 3% en julio, según una estimación del Instituto Peruano de Economía (IPE), con lo que acumularía 28 meses consecutivos de expansión. El resultado habría estado impulsado por el mayor consumo de los hogares durante la campaña de Fiestas Patrias, el dinamismo comercial y el desempeño de la construcción, de acuerdo con Paola Herrera, economista senior del IPE.

La estimación supone una aceleración frente a junio, cuando la producción nacional aumentó 1,75% interanual, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). En ese mes, la construcción y los servicios estuvieron entre las actividades que contribuyeron al crecimiento.

Herrera explicó que durante julio el mayor movimiento comercial asociado a Fiestas Patrias coincidió con una mayor capacidad de gasto de las familias. El comportamiento del mercado laboral también estaría contribuyendo a sostener el consumo, pese al incremento de los precios de los combustibles.

Construcción se mantiene por encima de las expectativas

La construcción aparece entre las actividades que vienen mostrando un mejor desempeño al previsto al inicio del año. El sector está siendo favorecido principalmente por el mayor dinamismo de la inversión privada, que registró tasas de crecimiento de dos dígitos durante la primera mitad de 2026.

Para Herrera, este comportamiento permite mantener una perspectiva favorable para la construcción durante los siguientes meses. El sector, además, figura entre las actividades que podrían contribuir a compensar parcialmente un menor crecimiento de otras ramas de la economía hacia el cierre del año.

El mayor dinamismo de la inversión privada también llevó al IPE a revisar al alza su previsión de crecimiento para la economía peruana. En julio, el instituto elevó su estimación para 2026 de 2,9% a 3,3%.

Consumo resiste pese al alza de combustibles

El gasto de los hogares continúa siendo otro de los soportes de la actividad. Si bien el aumento de los precios de los combustibles representa una presión sobre los costos de las familias y las empresas, Herrera señaló que su impacto sobre el consumo todavía es acotado.

Uno de los factores que estaría detrás de esta resistencia es el mercado laboral. El empleo en Lima Metropolitana viene creciendo a tasas superiores a las registradas en los años posteriores a la pandemia, mientras que los ingresos también han mostrado una evolución favorable. El empleo formal, además, mantiene una trayectoria positiva.

El comercio refleja parte de esta dinámica. Durante la primera mitad del año acumuló un crecimiento de alrededor de 6% y, según Herrera, podría cerrar 2026 con una expansión similar.

Entre julio y octubre también se espera una mayor actividad en los pequeños comercios. La demanda de bebidas y otros productos asociados a temperaturas más altas podría aumentar, mientras que los productos vinculados a la temporada de invierno enfrentan una menor demanda.

El sector textil-confecciones ya ha sentido este cambio. La ausencia de un invierno marcado habría afectado la campaña de prendas propias de esta temporada, debido a que las temperaturas no favorecieron el consumo esperado.

El Niño podría frenar la economía en el último trimestre

El mayor ritmo de crecimiento previsto para julio y el tercer trimestre no necesariamente se mantendría hasta diciembre. El IPE estima que el fenómeno El Niño tendrá una mayor incidencia durante el cuarto trimestre, lo que llevaría a una expansión de la economía de entre 2,5% y 3% entre octubre y diciembre.

El impacto dependería de cada actividad. El agro y la pesca serían los sectores más expuestos a las condiciones climáticas asociadas al fenómeno, mientras que la construcción y el comercio podrían mantener un mayor dinamismo y compensar parcialmente el menor desempeño de otras actividades.

Para el tercer trimestre, en cambio, el IPE proyecta un crecimiento por encima del 3%. Esto supone que la economía mantendría durante los próximos meses un ritmo superior al previsto para el último trimestre.

La diferencia entre ambos periodos marca uno de los principales riesgos para la evolución de la actividad durante la segunda mitad del año: el crecimiento podría mantenerse por encima del 3% durante el tercer trimestre, pero perder velocidad entre octubre y diciembre por el impacto de las condiciones climáticas.

El IPE también elevó su previsión para 2027, de 2,8% a 3,4%. La revisión responde principalmente a la expectativa de que el dinamismo de la inversión privada observado durante la primera mitad de 2026 continúe durante los siguientes meses.