Escribano tira de heroica en Málaga mientras Perera sufre un calvario en Perú y Vilau frena su temporada
La crudeza de la fiesta ha vuelto a manifestarse con dureza en las últimas horas a través de varios percances de diversa consideración. El caso más reciente y de mayor repercusión se vivió en la plaza de toros de La Malagueta, donde Manuel Escribano firmó una tarde de auténtica épica frente a los toros de Victorino Martín. El diestro de Gerena fue alcanzado en la pierna derecha por su primer oponente en un derrote seco, sufriendo una cornada de 15 centímetros que afectó al músculo tibial. Lejos de retirarse, Escribano continuó la lidia de forma heroica, completó la tarde paseando un trofeo de peso y no pasó a la enfermería hasta haber concluido su cometido en el ruedo.
Muy diferente, y marcado por la angustia logística, ha sido el caso de Manuel Perera tras el percance sufrido el pasado 19 de agosto en la plaza peruana de Huamachuco. El torero extremeño tuvo que afrontar un traslado aéreo de urgencia de más de 72 horas hasta Lima al no disponer la zona del festejo de los medios sanitarios adecuados para una intervención quirúrgica de garantías. Una vez en la capital, el cirujano César Baltazar lo intervino en la Clínica María de una cornada en la región inguinal que provocó la exteriorización del testículo derecho y severas contusiones, quedando ingresado con pronóstico reservado.
Por su parte, el escalafón novilleril también suma contratiempos con la baja forzosa de Mario Vilau. El joven espada catalán, que resultó volteado de gravedad el pasado fin de semana en Almorox, se ha sometido a pruebas radiológicas que han confirmado una lesión en la fascia del gemelo derecho. La dolencia le impedirá cumplir con los compromisos que tenía en agenda en los festejos de Saint-Gilles y Cella. Para acelerar los plazos de cicatrización y acortar la inactividad, los servicios médicos y fisioterapeutas del novillero de Hospitalet han pautado un tratamiento intensivo que combina sesiones en cámara hiperbárica con terapias inductivas. El objetivo de la terna médica es estabilizar la masa muscular afectada para que el novillero pueda enfundarse de nuevo el vestido de luces en el menor tiempo posible.
