Treinta furgones, inmigrantes dispersos y peticiones de asilo: así ha sido el desalojo de la Playa del Trampolín en Ceuta
A primera hora de la mañana saltaba la noticia. Un enorme dispositivo de la Policía Nacional y de la Guardia Civil ha desalojado a más de 3.000 subsaharianos y magrebíes que se encontraban en la playa del Trampolín desde hace varias semanas. El asentamiento chavolista se construyó tras la invasión del pasado 30 de julio.
La decisión fue tomada durante la noche del pasado miércoles cuando los jefes policiales de la ciudad y miembros de la Secretaría de Estado de Seguridad determinaron desmantelar el lugar que se había convertido en una 'pequeña ciudad'. Como una rápida solución, Inclusión ha habilitado varios espacios para la acogida de 1.800 personas.
El objetivo prioritario de esta actuación es dar respuesta a la situación de las personas que se encontraban en situación de calle en la zona de la playa del Trampolín y la Loma Colmenar. El objetivo de Interior es trasladar a los inmigrantes a los centros para valorar sus peticiones de asilo e iniciar el proceso de devolución a sus países de origen.
Así ha sido el operativo en la playa de Ceuta
Una treintena de furgones policiales se han personado en el lugar justo con el alba, a eso de las 7:20 de la mañana, y han ordenado en un perímetro de medio kilómetro a los migrantes. La operación, que estaba sometida a un riesgo extremo debido a las penurias de los subsaharianos y marroquiés ha transcurrido con relativa normalidad.
Las autoridades, que portaban mascarillas por las precarias condiciones de salud, han pedido tranquilidad a los congregados. Según la versión relatada por medios locales, los migrantes se han dispersado presos del pánico La ayuda de los representantes ministeriales y un traductor ha sido fundamental.
Ahora mismo, todos los inmigrantes se encuentran a la espera de novedades. La idea del Ejecutivo es reubicar a cerca de la mitad en los centros habilitados. Quedarían cerca de 2.000 personas sin un destino certificado y con el Gobierno sin una posición certera. Exteriores e Interior apostaron por la expulsión, mientras que Migraciones anunció el traslado de 500 inmigrantes a la Península Ibérica.
La precaria situación sanitaria en Ceuta
Uno de los grandes problemas que se quiere atajar es la situación sanitaria. Con únicamente dos baños o unas pocas duchas instaladas en los últimos tiempos, la insalubridad marcaba el lugar. Solamente la ayuda humanitaria de Cruz Roja ha servido para repartir raciones de comida bajo el control policial.
La situación de absoluta insalubridad amenazaba con provocar problemas humanitarios muy serios en Trampolín, donde equipos de Cruz Roja y médicos voluntarios llevan días trabajando. La situación era muy peligrosa y el Gobierno no quiere una nueva crisis, en este caso de carácter sanitario.
