Grifols frena al Ibex 35 antes de los 20.200 puntos
El Ibex 35 cierra la sesión sin cambios, en línea con el desempeño bursátil de las principales compañías del "Viejo Continente" recogidas en el Euro Stoxx 50. Grifols es el farolillo rojo del selectivo español (-2,9%) debido al cierre indefinido de sus clínicas en Canadá, a raíz de las investigaciones del regulador del país tras la muerte de dos personas y las acusaciones de incumplimiento en los procedimientos. Canadá no tiene un gran peso en el suministro total de plasma (dominado por EE. UU.), pero simboliza una pieza fundamental para su diversificación a gran escala, por lo que la medida frena los planes de expansión de la farmacéutica española. Este contratiempo reaviva la desconfianza en el valor y perjudica la imagen pública de una cotizada que ya acumula una caída del 8,6% durante 2026.
Por su parte, Indra termina la semana suavizando su repunte, pero de nuevo al alza, y ya acumula una revalorización del 15,2% en agosto y del 37% desde el inicio de julio. La cotizada española del sector defensa firma un espectacular verano con nuevos máximos históricos cerca de los 65 euros por título gracias al impulso del contrato europeo IRIS², de su cartera récord y de la reindustrialización del sector armamentístico en Europa.
Wall Street abre con tono mixto la última sesión de la semana, pero con el optimismo intacto por parte de los inversores, que esta semana han visto nuevos máximos en el S&P 500 (muy cerca de los 7.800 puntos), que viene impulsado por beneficios empresariales récord, el fuerte gasto en IA y unas expectativas de inflación que reducen la presión sobre la Fed. La continuidad de este rally alcista afronta riesgos por la concentración tecnológica y queda pendiente de la presentación de resultados de Nvidia, prevista para el próximo 26 de agosto.
El oro escala y alcanza los 4.380 dólares por onza ante la entrada en una nueva fase del conflicto en Oriente Medio, con EE. UU. tratando de asfixiar económicamente a Irán y con las 2 partes rechazando las peticiones del otro en materia de tráfico marítimo y enriquecimiento nuclear, por lo que el Estrecho de Ormuz sigue cerrado.
