Nueva ley de envases: ¿Tengo que pagar más por las botellas? ¿Puedo usar sobres de kétchup o cápsulas de café?
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Europa prepara una revolución histórica en la gestión de envases y reciclaje. Este 12 de agosto empieza a aplicarse de forma paulatina el Reglamento (UE) 2025/40, llamado Reglamento Europeo de Envases (PPWR), que establecerá obligaciones a fabricantes, distribuidores y empresas para reducir el uso de residuos plásticos. Además, dentro de esta normativa, se aprobará el llamado Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR), que establecerá un sobrecoste de 10 céntimos por latas y botellas. Pero éste último todavía no empieza a aplicarse porque sigue otro calendario. El reglamento entra en vigor de forma general este miércoles, aunque sus medidas llegarán de forma progresiva, hasta el punto de que hay objetivos fijados para 2040. El fin es reducir la producción de residuos por envases y disminuir el consumo de productos de usar y tirar. La Unión Europea empezará por exigir a los fabricantes materiales reciclados y envases más reciclables y orientar la producción a formatos reutilizables obligando, por ejemplo, a no usar productos monodosis. Desde este 12 de agosto de 2026, este miércoles, se aplica la obligación en la Unión Europea de que los envases introducidos en el mercado sean reciclables. Sin embargo, los criterios técnicos que determinarán ese grado de reciclabilidad en cada envase se aplicarán progresivamente a partir del año 2030, por lo tanto, los cambios más relevantes tardarán en llegar. A partir de 2028, los consumidores también encontrarán en los envases un etiquetado común a nivel europeo para identificar qué materiales lo componen y las instrucciones para saber cómo deben separarse y ser tirados a la basura o reciclados. Este sistema diferenciará qué envases son compostables, reutilizables o forman parte del sistemas de depósito y devolución. Los últimos podrán incorporar códigos QR u otros soportes digitales con información sobre cómo reutilizarlos o dónde entregarlos. Todo llegará poco a poco. Los establecimientos hosteleros no tendrán que sustituir inmediatamente sus envases desde hoy. Pero deben empezar a prepararse porque a partir del año que viene deberán permitir que los clientes utilicen sus propios envases, como los táperes, para llenarlos de la comida y bebida para llevar. Y luego, desde 2028, los bares y restaurantes podrán ofrecer sus propios envases reutilizables. Es decir, no podrán ofrecer alternativas de usar y tirar. La Unión Europea quiere avanzar así hacia un modelo de reutilización. Por el momento, las empresas ya han advertido del impacto económico que puede tener la adaptación de estas nuevas exigencias y avisan de que pueda repercutir en los precios. Sí, a partir de principios de 2027, los establecimientos que vendan comida para llevar o bebidas deberán permitir que los clientes utilicen sus propios recipientes y no podrá cobrarse ningún coste adicional por ello. Sí, pero dependerá de si eres un bar o es para uso doméstico. Está previsto que estas monodosis desaparezcan a partir del 1 de enero 2030 de los establecimientos. El Reglamento Europeo de Envases prohibirá a la hostelería el uso de determinados envases de plástico de un solo uso, como los de las salsas, sal, aceite, vinagre, azúcar o cápsulas de café. El objetivo es utilizar formatos rellenables y reutilizables, y que los bares y restaurantes no abusen de los envases plásticos de un solo uso. Sin embargo, no existe una prohibición equivalente para los ciudadanos, por lo que se estima que podrán seguir adquiriendo y usando esas monodosis en sus casas. Sí, se ha planteado un depósito de 10 céntimos sobre el precio de la bebida. Es decir, si un refresco cuesta dos euros, tendrá el precio de 2,10 euros. Y esos céntimos serán devueltos al entregar el envase vacío en puntos habilitados. No obstante, a pesar de que el reglamento empieza a aplicarse desde hoy, el depósito deberá estar implantado, como máximo, el 1 de enero de 2029. Por lo que hay margen todavía. La medida afectará a latas, botellas de plástico y brics de hasta tres litros, según la ley. El reglamento europeo no establece el precio concreto. Pero España ya aprobó en 2022 un sistema de depósito de al menos 10 céntimos. Como su aplicación estaba condicionada al incumplimiento de los objetivos de recogida y no se han conseguido, se intentará lograr ahora con el depósito económico. Además, el reglamento europeo establece que cada Estado deberá lograr un 90 por ciento de recogida de estos envases para el año 2029. No hay ningún tipo de sanción. Pero perderías los 10 céntimos de cada depósito. Esto significa que si al año compras 1.000 botellas de cualquier bebida y no las devuelves, estarías perdiendo 100 euros. Todo dependerá de cómo se desarrolle el sistema de depósito y devolución, pero lo que la ley plantea por el momento es que podrán ser comercios pequeños, supermercados, contenedores especiales, centros específicos de devolución u otros sistemas de retorno que se establezcan. Desde 2030, el reglamento limitará los envases de plástico de un solo uso para la venta de frutas y hortalizas frescas en cantidades inferiores a 1,5 kilos. Esto incluye las bandejas de fruta, bolsas y otros recipientes de los estantes de los supermercados. A pesar de que sí se deja la puerta abierta a algunas excepciones por higiene y para evitar el desperdicio alimentario, el objetivo es que se eviten los residuos plásticos para vender aquellos productos donde realmente no son necesarios. Los PFAS son un grupo sustancias químicas que persisten durante mucho tiempo en el medio ambiente y que se emplean en determinados envases en contacto con alimentos para evitar que traspasen líquidos o grasas. Por ejemplo, unas hamburguesas del supermercado que por encima están cubiertas de un plástico y por debajo de cartón. Ese cartón está tratado con PFAS para evitar que los líquidos permeen. El reglamento europeo no prohíbe desde este 12 de agosto su utilización, pero sí obliga a limitaciones para controlar la cantidad de uso porque terminan siendo ingeridos.
