¿Viajas este verano? Los alimentos que una dietista evita para no pasar hambre ni sufrir bajones de energía
Viajar suele romper la rutina, también a la hora de comer. Las prisas por llegar al aeropuerto, las horas de carretera, las esperas antes de embarcar o las paradas en estaciones de servicio hacen que sea fácil acabar eligiendo cualquier cosa para matar el hambre.
A eso se suma otro factor: el aburrimiento. Pasar horas sentado en un coche o esperando un vuelo puede llevar a picar sin tener realmente hambre. También es frecuente salir de casa sin desayunar para llegar a tiempo al aeropuerto y terminar comprando lo primero que se encuentra, una decisión que suele traducirse en un bajón de energía poco después.
Para evitarlo, dos nutricionistas consultadas por un diario británico recomiendan planificar mínimamente qué se va a comer durante el viaje. El objetivo no es seguir una dieta estricta en vacaciones, sino evitar que el hambre acabe marcando todas las decisiones.
Combinar proteína y fibra
Tara Schmidt, dietista de Mayo Clinic Diet, aconseja fijarse primero en las neveras de supermercados, áreas de descanso o tiendas de aeropuertos. Allí suelen encontrarse opciones como yogur griego, queso, fruta cortada, huevos cocidos o verduras listas para consumir. Si no hay alimentos frescos, un puñado de frutos secos puede ser una buena alternativa hasta la siguiente comida.
Julie Lopez, dietista y chef del Virtual Teaching Kitchen de Nueva Jersey, recomienda que los tentempiés combinen proteína y fibra, una mezcla que ayuda a mantenerse saciado durante más tiempo y evita los bajones de energía.
Entre las opciones que propone están el yogur griego, el queso fresco, la fruta, las verduras con hummus, los garbanzos tostados o el atún en envases individuales. También bastan combinaciones sencillas, como un huevo cocido con una pieza de fruta o hummus con verduras.
La especialista recuerda que los tentempiés deben ayudar a llegar con normalidad a la siguiente comida y no convertirse en una excusa para picar constantemente durante todo el trayecto.
Qué llevar al avión o en el coche
Para los desplazamientos largos, las expertas aconsejan llevar algunos alimentos preparados desde casa o fáciles de transportar, como frutos secos, galletas integrales, palomitas, barritas con poco azúcar o fruta deshidratada sin azúcares añadidos.
También recomiendan revisar las etiquetas antes de comprar. Algunos productos que parecen saludables, como determinadas barritas, mezclas de frutos secos con chocolate o bebidas energéticas, pueden contener grandes cantidades de azúcar o sal.
tampoco debe quedar en un segundo plano. El agua sigue siendo la mejor opción durante el viaje, mientras que el alcohol y un exceso de cafeína pueden favorecer la deshidratación o dificultar el descanso, especialmente en los vuelos.
Las especialistas recuerdan, por último, que unas vacaciones no tienen por qué convertirse en una dieta permanente. Mantener unos hábitos razonables la mayor parte del tiempo es compatible con disfrutar de la gastronomía del destino o darse algún capricho sin remordimientos.
