España encuentra el camino ante Arabia Saudí
Si algo ya se sabía desde antes de comenzar el campeonato y que ha quedado todavía más claro después de los dos primeros partidos de España es que, hoy en día, andando no se le gana a nadie. Y mucho menos en un Mundial.
La gran diferencia entre la imagen mostrada ante Cabo Verde en la primera jornada y la que se vio frente a Arabia Saudí ha sido la intensidad con la que inició ambos choques la selección. Mientras en el debut el ritmo fue lento, como si se supieran superiores y dando por hecho que el gol iba a llegar sólo por el escudo de la camiseta, España se ha dado cuenta de que la calidad y el desequilibrio sólo influyen en el juego cuando al menos se iguala la ambición y el ritmo del rival. Es entonces, durante la primera parte ante Arabia, cuando se ha podido ver a la España candidata a ganar el Mundial.
La presencia de Lamine Yamal, la posición de Pedri más cerca de la construcción del juego, la titularidad de Baena por delante de Gavi o la contundencia en el área contraria son factores que sin duda influyen, pero teniendo en cuenta el nivel de los rivales es evidente que los de Luis de la Fuente no se pueden permitir el lujo de salir a jugar andando.
El partido ante Arabia Saudí ha sido redondo en todos los sentidos porque además de recuperar las sensaciones perdidas en la primera jornada y de sumar los tres puntos con una buena renta de goles, que podían haber sido incluso más, el resultado al descanso permitió hacer un reparto de minutos perfecto. Con un Mundial interminable es fundamental la dosificación de los jugadores más importantes y de los lesionados. También se trata de enchufar a los que llegan al torneo sin estar rodados. Todo con la firme intención de tener a la máxima gente posible conectada cuando lleguen los cruces y la cosa se ponga de verdad interesante.
Lamine Yamal y Nico Williams van entrando en una dinámica y un ritmo necesario para ver su mejor versión, que va a ser fundamental si queremos volver a ser campeones del mundo. Espera Uruguay en la madrugada del sábado con el primer puesto del grupo en juego, pero España ya ha encontrado el camino para soñar con la segunda estrella.
