Ester Muñoz estalla contra el Gobierno y responde a Montero: “Cada vez tienen más miedo a las elecciones”
La portavoz del Partido Popular, Ester Muñoz, ha lanzado una de sus réplicas más contundentes tras la frase de la ministra María Jesús Montero en el Senado, cuando pidió a la oposición que “dejara de generar problemas convocando elecciones”.
El comentario, que se difundió rápidamente en redes, fue interpretado por el PP como un desliz revelador. Muñoz no tardó en responder: “Cada vez tienen más miedo a las elecciones. Y es normal”.
El choque se produce en un momento en el que el Gobierno intenta contener el desgaste político y el PP busca convertir cada frase polémica en un argumento para reforzar su relato de que el Ejecutivo evita cualquier escenario electoral.
Para Muñoz, las palabras de Montero no son un simple error, sino una muestra de nerviosismo ante la posibilidad de volver a medirse con las urnas.
El PP convierte el lapsus de Montero en munición y acusa al Gobierno de evitar cualquier escenario electoral
La dirigente popular subrayó que el comentario de la ministra “dice mucho más de lo que parece” y lo enmarcó en lo que el PP considera una estrategia del Gobierno para ganar tiempo en un contexto de tensiones internas, desgaste económico y creciente presión parlamentaria. La frase de Montero, según Muñoz, confirma que el PSOE “no quiere elecciones porque sabe lo que pasaría”.
El episodio ha sido amplificado por dirigentes del PP y perfiles afines, que lo han convertido en un ejemplo de lo que describen como temor del Gobierno a la confrontación democrática.
La oposición sostiene que el Ejecutivo atraviesa una fase de debilidad y que cualquier referencia a elecciones provoca incomodidad en la bancada socialista.
Montero no matizó posteriormente sus palabras, lo que ha permitido al PP mantener el foco sobre el episodio y reforzar su mensaje de que el Gobierno “no está preparado para volver a escuchar a los ciudadanos”.
El intercambio anticipa un clima político cada vez más crispado, donde cada frase se convierte en munición y donde el PP ha decidido aprovechar cualquier resquicio para presionar al Ejecutivo.
