Gallardo continúa su guerra con Vox y acusa a Abascal de cobrar “un tercer sueldo”
Juan García-Gallardo ha vuelto a abrir fuego contra la dirección de Vox y, en particular, contra Santiago Abascal, en una nueva ofensiva que profundiza la fractura entre el exvicepresidente de Castilla y León y la cúpula del partido.
En declaraciones al medio citado, Gallardo aseguró que Abascal “estaba diciendo en los foros internos que tenían prácticamente el 22% asegurado”, una previsión que, según él, ha quedado completamente desmentida por los resultados. “La realidad es que el PP sigue duplicando en escaños a Vox”, afirmó, en uno de los reproches más directos lanzados hasta ahora.
El exdirigente autonómico sostiene que al líder de Vox “se le acaban las excusas”, especialmente al comparar los resultados de la formación en España con los avances electorales de sus socios europeos. Según Gallardo, mientras partidos afines en otros países crecen, Vox “no está sabiendo capitalizar el momento político”.
En su conversación con el medio, Gallardo volvió a utilizar el argumento de las purgas internas para cargar contra la estrategia de la dirección. “Vox hace guerra sucia a todos los que mínimamente disienten o discrepan de la línea oficial del partido”, denunció.
Gallardo denuncia “guerra sucia”, purgas y un liderazgo “cada vez más débil” en plena fractura interna de Vox
Esa “guerra sucia”, según él, incluye “un ejército digital de cuentas en redes sociales” destinadas a “atacar a personas” que cuestionan la deriva del partido.
El exmiembro de Vox también defendió a los dos últimos expulsados, Javier Ortega Smith y José Ángel Antelo, a quienes considera víctimas de una estrategia de control interno cada vez más rígida.
A su juicio, Abascal “respira más tranquilo porque no ve amenazado un liderazgo débil”, un liderazgo que, según Gallardo, se sostiene “con una mano de hierro cada vez más fuerte, pero con menos autoridad”.
La crítica más dura llegó al final, cuando Gallardo afirmó que, del partido al que se afilió, “solo va a quedar el plan de pensiones de Abascal”, en referencia a lo que él considera una estructura cada vez más cerrada y orientada a blindar al líder.
En ese contexto, acusó a Abascal de cobrar “un tercer sueldo”, un mensaje que busca cuestionar directamente la coherencia y la transparencia de la dirección.
Las declaraciones de Gallardo profundizan la crisis interna que Vox arrastra desde hace meses y que se ha intensificado con las expulsiones, los malos resultados y la creciente contestación de antiguos cargos.
La dirección del partido, por ahora, evita responder públicamente, pero el choque ya es evidente y amenaza con seguir escalando.
