Despiden a un empleado que estaba de baja tras pillarle arreglando el bar de su pareja: 85.000 euros de indemnización
El derecho a la incapacidad temporal otorga a los trabajadores la posibilidad de ausentarse de su puesto de trabajo para recuperarse de problemas de salud, pero también establece obligaciones claras sobre cómo deben comportarse durante ese periodo. Según datos de la empresa de recursos humanos Proman, el absentismo laboral se sitúa en torno al 7% de las horas pactadas, y más de un millón de trabajadores se ausentan cada día de su puesto de trabajo.
Estas cifras reflejan la magnitud del fenómeno y muestran la importancia de que los trabajadores cumplan las indicaciones médicas, asistan a revisiones y eviten cualquier actividad que pueda retrasar su recuperación o poner en riesgo su salud. Asimismo, la información señala que las bajas por salud mental se han consolidado como una de las principales causas de incapacidad temporal, destacando la relevancia de un manejo adecuado de estas situaciones tanto para el trabajador como para la empresa.
Durante la incapacidad temporal, los trabajadores tienen la obligación de seguir las recomendaciones de los profesionales sanitarios y abstenerse de realizar actividades que puedan interferir con su recuperación. Esto incluye no realizar tareas laborales o que supongan un esfuerzo físico o mental incompatible con la patología que motivó la baja. Mantenerse disponible para revisiones médicas, comunicar a la empresa cualquier cambio en la situación y respetar la duración de la baja son aspectos fundamentales. Estas obligaciones permiten que la incapacidad temporal cumpla su objetivo de proteger la salud del trabajador sin que se produzcan conflictos con la empresa ni riesgos legales.
Un trabajador es despedido mientras esta de baja por ansiedad
El caso del conductor que fue despedido mientras estaba de baja por ansiedad y estrés refleja de manera directa la importancia de cumplir estas obligaciones y de cómo la interpretación de la conducta del trabajador puede generar un conflicto laboral. La baja comenzó el 13 de mayo de 2024 por sintomatología ansioso-depresiva vinculada a problemas laborales y familiares. La empresa consideró que su actividad en el bar de su pareja constituía una falta grave, pero la justicia evaluó el contexto y determinó que el despido era improcedente, subrayando la necesidad de un análisis proporcional de la conducta durante la baja.
Los acontecimientos se desarrollaron de forma cronológica comenzando con la situación de incapacidad temporal del trabajador desde mayo de 2024. Posteriormente, la empresa abrió un expediente contradictorio en febrero de 2025, basándose en un informe de detectives que lo situó realizando tareas en el bar de su pareja en las fechas 23 de diciembre de 2024, 9 y 13 de enero de 2025. Entre las actividades constatadas estaba arreglar un toldo, entrar a la cocina y al almacén con herramientas, durante aproximadamente una hora o una hora y media en cada ocasión. La empresa argumentó que se trataba de una falta muy grave del convenio colectivo por trabajar por cuenta propia o ajena durante la baja médica.
Recurre a la justicia por la naturaleza de la incapacidad
El trabajador defendió su actuación señalando que las tareas fueron puntuales y familiares y que su baja era psicológica, no física, por lo que dichas acciones no demostraban capacidad de reincorporación a su puesto de conductor. También alegó que la actividad no constituía una prestación de servicios ni interfería con su recuperación. El tribunal consideró que no toda actividad durante una baja justifica un despido disciplinario y que lo relevante es si la conducta puede perjudicar la salud del trabajador o evidenciar su capacidad para desempeñar su puesto habitual. En este caso, la actividad en el bar no impedía su recuperación ni implicaba que pudiera conducir un autobús.
Readmisión o indemnización de casi 85.000 euros
Finalmente, el Tribunal Superior de Justicia de Aragón confirmó que el despido era improcedente, estableciendo que la empresa debía readmitir al trabajador con abono de salarios de tramitación o pagarle una indemnización de 84.492 euros. La reclamación por nulidad por discriminación fue rechazada, ya que la empresa presentó justificación objetiva sobre su decisión. Este caso subraya la importancia de la proporcionalidad y el contexto a la hora de evaluar las actividades realizadas durante una baja médica, así como el valor de la protección legal frente a despidos injustificados en situaciones de incapacidad temporal.
