Ettore Messina: «Yo te puedo mandar a la mierda y a la vez respetarte»
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Hace algunos meses dimitió del Olimpia Milano con un breve y escueto comunicado que el club colgó en su página web. «Me he convertido en un elemento de división y distracción dentro de la entidad; es el motivo por el que me voy como técnico, para evitar tensiones», dijo el entrenador Ettore Messina (Catania, 1959), ex del Real Madrid , Kinder Bolonia y CSKA, entre otros. No se marchaba un cualquiera a sus 66 años, sino que lo hacía -quizás- uno de los mejores entrenadores europeos de la época moderna y contemporánea. Un tipo determinado, educado y humilde. Capaz de explicar y explorar los difíciles segmentos que conforman el trabajo en escuadra y la comunicación entre las personas. Parece sencillo, pero en realidad es casi imposible. Mucho más a día de hoy, cuando el fermento frenético de la sociedad acelera arrebatando todo lo que hay en medio. Sin miramientos; sin calma. El italiano pide la vez para hablar de todo esto con ABC en una conversación telefónica sostenida en universos alejados del ruido y la tormenta. Solo pausa hábil para, efectivamente, poder calibrar todo. Las palabras son importantes. Sí. Ni muchas; ni demasiado pocas. Comencemos por el final. Usted estuvo cerca de fichar por el Barça. Entonces, se encontraba en Rusia, mucho antes de su arribo a Madrid. En el Palau estaban sufriendo la granítica metodología de Dusko Ivanovic, otro grande de los banquillos. ¿Le habría gustado? Se habló algo de eso en su día, sí. Ha pasado mucho tiempo. Tanto que ya casi ni recuerdo cómo fue. El Barça es uno de los grandes. ¿A quién no le habría gustado entrenar allí? Es obvio. Esta pregunta se responde sola, pero tampoco me quiero detener mucho más ahí. Hace poco fue a dar una conferencia a la Archidiócesis de Milán. Habló de liderazgo, respeto y el perdón, el derecho de dar una segunda oportunidad. En el deporte es más fácil conceder segundas oportunidades. Te las ganas y construyes trabajando duramente en el gimnasio tras un mal partido. También como equipo… Si caíste derrotado un choque clave, existe la posibilidad de bajar la cabeza y ser humilde mientras se trabaja duramente. En la vida hay menos oportunidades si cometes errores graves. Hay un tema clave en nuestra sociedad, y es el de cómo reinsertar a la gente una vez sale de la cárcel. No es sencillo, porque a menudo las estructuras penitenciarias no ayudan a recuperar las personas. Todo lo contrario, más bien… Luego están las relaciones personales entre parejas, amigos, padre o hijo… No sé, es complicado el equilibrio para establecer reglas o pautas sin ser del todo rígido. Somos seres inacabados, por eso no paramos de equivocarnos. Es importante siempre tener una buena voluntad, sí, también para dar, conceder oportunidades. ¿El respeto forma parte del liderazgo? Significa una parte determinante de la vida, en general. Yo te puedo mandar a la mierda y a la vez respetarte. También, ser gentil… y en realidad no respetarte. No es la forma, sino el contenido. A lo largo de mi carrera he mandado a jugadores sabes dónde… Bien, pues eso no suponía que había dejado de confiar en ellos. Todo lo contrario. El formalismo no se debe usar para esconder la falta de respeto hacia el prójimo. ¿Esto cómo se aplica de forma práctica o metódica con estrellas de ego desmedido? Usted ha estado sentado también en el banquillo de los Lakers y San Antonio: Kobe, Duncan, Parker… He tenido suerte, porque las pocas veces que ha sucedido finalmente todo se resolvió de forma clara y directa. Siempre he conseguido construir junto a ellos un respeto recíproco. Hablemos de Italia. Madera de técnicos inacabable. Hace algunas semanas levantaron las respectivas Copas dos entrenadores compatriotas suyos: Paolo Galbiati, con Baskonia, y Poeta, con Olimpia Milano, quien por cierto ahondó aún más en la crisis del Barça hace días. ¿Qué puede decir de ellos? Técnicos muy preparados con capacidad de tomar decisiones importantes durante el transcurso de los partidos. Siempre, por supuesto, haciendo prevalecer el interés del equipo. Tienen energía, ilusión, y disponen de un futuro enorme. Además, a su favor cuentan ya esos títulos , que no hacen sino legitimarles aún más. Esto ayuda a seguir forjando la carrera. En estos casos se antoja muy buena. Luces y sombras, sin embargo, en el Madrid de Sergio Scariolo. Usted sabe qué significa eso. Llegó allí en 2009 como mejor entrenador de Europa, sin embargo las cosas no salieron bien. Las críticas son parte de nuestro trabajo . En realidad, de cualquier actividad pública… Seas un político, un actor… Una crítica honesta y respetuosa es magnífica. Otra cosa es el insulto anónimo, algo a extirpar. Dicho esto, Sergio es un gran entrenador. Por él habla toda su carrera… Fíjate lo que hizo en la selección española, dotándola siempre de preparación, experiencia… No creo que necesite ningún tipo de defensa por parte de nadie. Usted, en Madrid, sufrió mucho el Barça de Xavi Pascual. Ahora el club azulgrana se encuentra en una situación complicada: muchas lesiones, ningún fichaje, la entidad en proceso electoral… Magnífico técnico. Las páginas más recientes del éxito barcelonista llevan su nombre. Has dicho, además, una cosa importante, y es que las lesiones dificultan todo. El trabajo de cualquier equipo, incluso del mejor 'coach'. Barça y Madrid son historia del baloncesto. No me cabe duda de que pelearán por los títulos más importantes. Sin olvidar tampoco el Valencia, Unicaja o el propio Baskonia. La Liga española es, para mí, la mejor de Europa. Hábleme de su Madrid, donde tuvo que liderar un proceso formativo con jóvenes. Sí, llegó con cuatro Euroligas en la maleta (en Virtus y CSKA), pero allí le tocó lidiar con una realidad diferente. Terminó dimitiendo en marzo de 2011. Ese año la Euroliga la ganó el Panathinaikos de Obradovic. Me marché pocas semanas antes de la Final Four. A pesar de esto, mis recuerdos allí, en el club más grande del mundo, son magníficos. Además, estoy muy orgulloso de haber liderado una cosa. ¿Sabes cuál? Durante mi segunda temporada, en el parqué estaban el Chacho Rodríguez, Sergio Lull, Carlos Suárez, Nikola Mirotic jovencísimo… Creo que tenía 19 años. También Ante Tomic. Jugadores que han escrito la historia del baloncesto. Hoy ver a los dos Sergios me pone muy feliz. Uno liderando la sección; el otro aún jugando con un sinfín de récords a sus espaldas. Vale lo mismo para los otros citados, para Felipe Reyes también… Lo que quiero decir es que si eso, de alguna manera pequeña, ha contribuido a forjar ese Madrid potente que -años después- con otras estrellas y un magnífico Laso en el banquillo… Sí, me hace mucha ilusión. Le cito tres nombres que usted conoce, porque entrenó a algunos: Leandro Bolmaro, Mario Hezonja y Dame Sarr, quien abandonó el Barça bruscamente poniendo rumbo a la Duke. Esta fiebre de alcanzar la NBA o las multimillonarias universidades americanas a edad tan acerva, casi sin experiencia, ¿cómo se frena? Lo pregunto, porque en muchos casos rápidamente vienen de vuelta, y luego no todos encuentran un acomodo de lujo. Creo que nosotros ahora mismo no estamos preparados y no podemos hacer nada ante la improvisada potencia del 'College'. No ha hecho más que comenzar, pero creo que les llevará a fichar jugadores por todas partes. No se puede neutralizar de momento este éxodo, porque la contraparte es la NFA, un organismo no reconocido por la FIBA. Quiero decir, que no tiene relaciones con ella, con esta Federación Mundial. Es un momento delicado para el baloncesto mundial. No veo una solución, la verdad. La relación con la NBA está más regulada. Sí, claro. Están las cláusulas de salida, los contratos de los jugadores en Europa o el mundo entero… rescisiones pagadas puntualmente… Es decir, encuentro sentido en la idea de formar un jugador en Europa, y que después se marche a la NBA. Otra cosa es la idea de cruzar el Atlántico cada vez más jóvenes con contratos desorbitados reclutados por la liga universitaria americana… Les sacan, además, de clubes que los han formado, construido, y que no obtienen nada a cambio… El daño es enorme. Sarr abandonó el Barça de Peñarroya. Ya era una pieza clave. También internacional por Italia. Daño económico y técnico. Esto hay que frenarlo. Hay que reorganizar la praxis del baloncesto europeo para tutelarlo. No es una cuestión italiana, española, griega o alemana. Es algo que compete a todos. El tema de la NBA en Europa, ¿qué opina? Sería importante, sobre todo para ordenar los calendarios. Estaría bien firmar un buen acuerdo con la Euroliga para que las competiciones en Europa fueran sostenibles desde un punto de vista económico. Hay muchas pérdidas por parte de los clubes, y aunque el tema es amplio que requiere calma… Sí, creo que deben sentarse en la misma mesa Euroliga, FIBA y NBA para reorganizar el baloncesto en Europa. En estos momentos, tenemos un producto técnico precioso, partidos increíbles con magníficos jugadores, acciones de balón importantes, la pasión, posesiones increíbles… El tema financiero, sin embargo, es un desastre. El Madrid es el baremo. Hace meses se hizo público que el mayor club del mundo, con su colosal movimiento de sponsors, merchandising, con todos los medios a disposición que tiene… Bien, cuando comunicó pérdidas el curso pasado… Te hace entender la dificultad en sostener estas manifestaciones. Hay que cooperar entre todas las partes; no unos contra otros. Tres preguntas de basket puro para terminar. Un par de nombres: Matteo Spagnolo, en Baskonia, y Gabriele Procida, que está teniendo dificultades en el Madrid. Lógico, porque Gabriele tiene muchísima competencia. No es fácil encontrar espacio en una plantilla de súper estrellas como la del Madrid. Para Matteo, en Vitoria, es más sencillo. Pero sin duda disponen de un potencial enorme. Claves en nuestra selección a corto plazo. No tengo dudas. Hugo González en los Celtics. ¿Le sigue? Interesantísimo como jugador. Nos sorprende, porque está anticipando los tiempos en una franquicia histórica. Le sigo, claro. Estoy expectante para ver cómo continua su enorme progresión . Me quiero despedir con la final de la Euroliga en 2003. Su Benetton de Treviso en el Palau contra el Barça de Pesic. A un lado, Bodiroga, Fucka, Saras, Navarro, Dueñas; al otro, Marconato o Garbajosa. Ustedes ese año arrasaron, pero allí les costó competir. ¿Qué sucedió? Fue liberatorio para los culés. Su primera. Creo que durante la temporada regular les ganamos las dos veces. Hicimos triplete: Liga, Copa y Supercopa. Jugamos la final de Euroliga por segunda vez en la historia de la Benetton. Enfrente, un grande jugando en casa. A todos los que citaste, añade también a Femerling. Pesic, un técnico sublime. No era sencillo ganar allí, pero la performance de ese año fue muy buena.
