Gasolina premium y diésel rebasan los 30 pesos por litro en algunas estaciones del país
El precio de la gasolina premium y del diésel se vende en algunas estaciones de servicio del país hasta en 30 pesos por litro de combustible, lo que representa un incremento de 14 por ciento respecto al promedio nacional registrado el pasado 28 de febrero, fecha en la que inició el conflicto entre Estados Unidos e Irán, de acuerdo con datos de la consultoría especializada PETROIntelligence.
El portal Nacional Gasolinero, operado por PETROIntelligence, reveló que la gasolinera ubicada en El Mante, Tamaulipas, ubicada en la carretera mante-victoria km 104.5 con permiso de la CRE PL/12076/EXP/ES/2015, vende el litro de gasolina premium en 30.44 pesos.
Mientras tanto, una estación de servicio ubicada en Urique, Chihuahua; con permiso de la CRE PL/23749/EXP/ES/2021, comercializa el litro de diésel en 30 pesos.
Sin embargo, el promedio nacional reveló que el precio del diésel está 6.1 por ciento por arriba de lo que se vendía hace 12 días, al pasar de 26.238 a 27.827 pesos por litro.
Respecto a la gasolina premium, el alza de precios fue de sólo 0.8 por ciento, ya que se ubica dentro de los rangos de los 25.6 y 25.8 pesos por litro.
Estos dos combustibles no forman parte del acuerdo entre el Gobierno de México y los empresarios del sector gasolinero, ya que únicamente se privilegia mantener estable el precio de la gasolina regular. El Gobierno de México, a través de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) tampoco incluyó estímulos al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para estos productos durante la semana en curso.
Víctor Rodríguez Padilla, director general de Pemex, explicó que otros tipos de combustibles, como la gasolina premium no entran dentro de este acuerdo por que es muy chiquito el mercado y el tipo de consumidores es muy distinto.
“Podría (haber un acuerdo especial) sobre el diésel, pero la mayor cantidad de ventas es la magnum”, dijo en su salida de Palacio Nacional tras la firma del acuerdo gasolinero.
Alejandro Montufar, CEO de PETROIntelligence, explicó que, si se comparan los incrementos de la gasolina regular contra el diésel, se puede ver que el incremento en la gasolina fue mucho menor que en diésel.
“Esto básicamente es consecuencia del pacto voluntario que está considerando gasolina regular. Lo que observamos es que Pemex traspasó, aproximadamente, un 15 por ciento del impacto de la molécula de gasolina regular y en diésel sí traspasó prácticamente el incremento en promedio”, dijo.
En tanto, Javier Díaz, director comercial de GasGas Analytics, expresó que México sigue importando alrededor del 60 por ciento de la gasolina que consume, por lo que, aunque los acuerdos ayudan a estabilizar el precio en el corto plazo, el mercado inevitablemente termina reflejando tres variables, “el precio internacional del petróleo, el tipo de cambio y los costos logísticos dentro del país”.
“Además, cuando el ajuste termina absorbiéndose en los márgenes de las estaciones de servicio, especialmente en zonas alejadas de los grandes centros urbanos donde el costo logístico es mayor, se generan presiones que, en el tiempo, pueden impactar el servicio al consumidor y frenar inversiones necesarias para mejorar la infraestructura del sector”, dijo.
A nivel internacional, James Noel-Beswick, Sparta, expresó que los mercados mundiales de destilados se están adentrando en un territorio que incluso los comerciantes más experimentados tienen dificultades para describir, a medida que la creciente confrontación en Medio Oriente y el cierre efectivo del Estrecho de Ormuz envían ondas de choque a través de las redes de refinación y envío a lo largo de Asia y más allá.
“Los precios del diésel en Singapur se han disparado a niveles que antes parecían inconcebibles”, apuntó.
Detalló que el diferencial de precios del diésel en Singapur para abril/mayo superó los 22 dólares por barril, mientras que el diferencial de precios del diésel de abril superó brevemente los 45 dólares, lo que refleja una repentina restricción de la oferta regional a medida que las refinerías asiáticas reducen sus operaciones y los gobiernos toman medidas para restringir las exportaciones de productos refinados.
