Estofado de ternera gallega con patatas: cómo cocinar esta receta tradicional fácil y rápida
Tierno, reconfortante y con ese aroma inconfundible que evoca a los hogares de Galicia, el estofado de ternera al estilo gallego es mucho más que un simple guiso
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Reconfortante, fácil de preparar y lleno de sabor. El estofado de ternera gallega con patatas, comúnmente conocido como guiso de ternera, es un plato tradicional de la cocina española, con raíces que se remontan al medievo europeo. Existen decenas de platos de ternera repartidos por toda la geografía española, pero sin duda este brilla con luz propia por la calidad de sus ingredientes. Y el protagonista indiscutible de esta receta es la carne de ternera gallega.
Se trata de una carne de gran calidad, reconocida por una Indicación Geográfica Protegida (IGP), un distintivo a nivel europeo que garantiza que un producto alimenticio o vino posee una calidad o reputación vinculada a un origen específico. En este caso, este sello indica que la carne comercializada es exclusivamente de terneros procedentes de razas autóctonas de Galicia, que superan un rigoroso programa de control integral.
Para garantizar la mayor calidad de control, los responsables hacen un seguimiento que abarca desde el nacimiento de los terneros y su crianza, pasando por su alimentación, sacrificio y presentación de la carne en los puntos de venta. Los cortes de ternera son una gran fuente de proteínas de alta calidad, con un 21%. Por si esto fuera poco, son abundantes en hierro, además de aportar zinc y vitaminas del grupo B como la B12.
Receta de estofado de ternera gallega con patatas
El secreto de esta receta reside en la cocción lenta de sus ingredientes, lo que facilita que la carne y las verduras queden tiernas. Por suerte, podemos acelerar este proceso con el uso de una olla a presión. Sorteada la problemática del tiempo, debes saber que esta receta no entraña ningún tipo de dificultad técnica, por lo que es accesible incluso para cocineros poco experimentados.
La mayor preocupación del que prepare esta receta reside en la calidad de los ingredientes necesarios para este plato. La carne de ternera debe cocerse troceada y limpia de grasa y tendones. Si no sabes cómo trabajarla, te recomendamos que te dejes asesorar por tu carnicero de confianza, lo que te facilitará enormemente la tarea. Y si empleas una olla exprés, en total necesitarás aproximadamente una hora entre la preparación y la cocción.
Estos son los ingredientes para cuatro comensales:
- 750 gramos de carne de ternera para estofar: te recomendamos que te decantes por los cortes de aguja o morcillo, ya que quedan especialmente tiernos en platos de cuchara.
- Dos patatas grandes y cuatro zanahorias
- Una cebolla mediana y tres dientes de ajo
- 500 gramos de tomate troceado
- 50 gramos de guisantes
- 100 mililitros de vino tinto
- 150 mililitros de caldo de carne
- 30 gramos de harina de maíz refinada
- Dos hojas de laurel
- Sal
- Pimienta
- Aceite de oliva virgen extra
Una vez que tengamos todos los ingredientes preparados y a mano, limpiamos y cortamos la carne en dados —si aún no lo hemos hecho. Después, picamos el ajo y la cebolla, y troceamos la zanahoria y las patatas. Tras esto, podremos empezar con la elaboración del plato.
En primer lugar, salpimentamos los trozos de ternera. Después podemos pasar los trozos por harina de maíz. Con esto conseguiremos que la carne se dore aún mas y que el guiso espese.
A continuación, calentamos en el fondo de una olla a presión a fuego fuerte un buen chorro de aceite de oliva. Tras esto, le incorporamos los trozos de ternera marcándolos hasta conseguir un dorado uniforme. Cuando esté bien tostada, la retiramos de la olla.
Como puedes observar, todo se va a elaborar en la misma olla, con el fin de aprovechar los jugos de la carne, lo que aportará un sabor mucho más profundo al guiso. Una vez la ternera esté fuera de la cacerola, incorporamos y pochamos los dientes de ajo machacados junto a la cebolla picada. Cuando el ajo y la cebolla comiencen a quedar transparentes, incorporamos las zanahorias troceadas y rehogamos el conjunto un par de minutos antes de devolver la carne a la olla, integrándola con los jugos que haya soltado durante el reposo.
Transcurrido ese tiempo, echamos el vino tinto y subimos el fuego para ayudar a que se evapore el alcohol. Más tarde, añadimos el tomate troceado, las patatas peladas y troceadas, el caldo de carne, las hojas de laurel y salpimentamos al gusto. Cerramos la olla y la ponemos al nivel dos de presión, pensado para carnes y cocemos durante unos 40 minutos o hasta que la carne y las patatas estén tiernas.
Durante este proceso solo nos queda esperar, vigilando la cocción y el nivel de líquido del estofado. Si perdiese demasiado líquido, es posible añadir un poco más de caldo o agua. Cuando esté listo, recomendamos dejar reposar el estofado unos minutos, aunque estará aún más delicioso si esperamos a comerlo al día siguiente.
Aunque este estofado está delicioso recién hecho, aguardar un día hará que los sabores se asienten y las fibras de la carne terminen de relajarse. La salsa adquiere una consistencia más melosa y los aromas del pimentón y el laurel se integran profundamente en la ternera. Solo tendrás que calentarlo a fuego muy lento antes de servir. Además, la receta se presta a variaciones según la temporada o los gustos: se pueden añadir otras verduras, ajustar las especias o aumentar las cantidades de carne y patatas sin alterar la esencia del plato.
Este estofado de ternera gallega es tan completo y saciante que no requiere de entrantes ni guarniciones adicionales. No obstante, si buscas una comida más abundante o quieres variar en la presentación, el arroz blanco es un aliado infalible, ya que es una guarnición ideal de guisos. Para quienes prefieran una textura más cremosa, otra opción muy buena es un puré de patatas casero enriquecido con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, que se funde a la perfección con la salsa del guiso.
