Indra despliega 950 millones para reforzar su poder industrial
Indra invirtió 950 millones en comprar empresas en 2025 y redefine su perímetro
Indra invirtió 950 millones en comprar empresas en 2025, consolidando una de las mayores ofensivas corporativas de su historia reciente. La compañía cerró alrededor de diez adquisiciones y operaciones sobre activos estratégicos, en un ejercicio marcado por cifras récord de facturación, beneficio y cartera de pedidos.
El crecimiento inorgánico se convirtió en una palanca esencial para ampliar capacidades en defensa, espacio, tecnología y sistemas avanzados. Esta política se desarrolló en paralelo al incremento de contratos vinculados a programas nacionales e internacionales.
La mayor operación fue la adquisición del 89,6% de Hispasat, incluyendo el control de su filial especializada en defensa. La transacción alcanzó los 725 millones de euros y supuso un movimiento decisivo para reforzar la posición de Indra en el ámbito espacial y de comunicaciones estratégicas.
Además, el grupo integró compañías vinculadas a tecnología aplicada y sistemas no tripulados, así como participaciones canalizadas a través de su vehículo de inversión corporativa. Con este despliegue, la empresa amplió su perímetro tecnológico en áreas de alto valor añadido.
Diez operaciones en un solo ejercicio
El ejercicio 2025 destacó por el volumen y la concentración temporal de operaciones. La suma de adquisiciones permitió a la compañía ganar tamaño y complementar capacidades industriales, especialmente en defensa, ciberseguridad e ingeniería avanzada.
- Compra mayoritaria de Hispasat.
- Integración de activos vinculados a sistemas no tripulados.
- Entrada en nuevas capacidades tecnológicas mediante su fondo corporativo.
- Refuerzo del negocio industrial en España.
La ratio de deuda sobre resultado operativo se mantuvo en torno a una vez, pese al esfuerzo inversor. Este equilibrio financiero permitió ejecutar la estrategia sin deteriorar la solvencia del grupo.
Defensa y tecnología, motores del crecimiento de Indra en 2025
El impulso del negocio de defensa fue determinante para explicar el contexto en el que Indra invirtió 950 millones en comprar empresas en 2025. El aumento del gasto militar en España y en otros países europeos abrió oportunidades en programas estratégicos de gran volumen.
En paralelo, la compañía duplicó su cartera de pedidos y captó contratos por cerca de 13.000 millones de euros durante el ejercicio. Este incremento reforzó la necesidad de ampliar capacidad industrial para cumplir plazos de entrega.
Más capacidad industrial y nuevas instalaciones
Tras un año centrado en adquisiciones, el grupo orienta ahora su estrategia hacia la ejecución y la producción. El plan contempla multiplicar por más de 2,5 la producción en 2026 y cuadruplicar la huella industrial en España antes de 2027 en comparación con 2024.
La hoja de ruta incluye la puesta en marcha de cinco nuevas instalaciones industriales en territorio nacional y la expansión hacia localizaciones en Oriente Medio. Este despliegue busca garantizar la entrega en tiempo de los contratos adjudicados.
Entre 2025 y 2027, la compañía prevé invertir 400 millones de euros en capital industrial. Solo en 2025 destinó 472 millones a actividades de investigación y desarrollo, con foco en ciberseguridad, inteligencia artificial y tecnologías críticas.
Una cartera de adquisiciones en análisis
Tras ejecutar cerca de una decena de compras, la empresa mantiene bajo estudio una veintena de posibles objetivos corporativos. Estas oportunidades permitirían seguir ampliando capacidades en áreas estratégicas.
Entre las operaciones analizadas figura una eventual integración con un proveedor industrial relevante dentro del ecosistema de defensa. Este posible movimiento ha generado especial atención por el impacto que tendría en la estructura accionarial y en el perímetro industrial.
Expansión, empleo y especialización
El crecimiento orgánico también acompaña a la expansión inorgánica. La compañía prevé incorporar alrededor de 3.000 profesionales para reforzar áreas de ingeniería, fabricación y entrega de proyectos complejos.
El objetivo es consolidar un modelo industrial capaz de competir con grandes grupos internacionales del sector. La combinación de adquisiciones, inversión tecnológica y ampliación de instalaciones marca una nueva etapa en la evolución del grupo.
El ejercicio 2025 quedará así como el año en el que Indra invirtió 950 millones en comprar empresas en 2025 para redefinir su dimensión y acelerar su ambición industrial, en un entorno marcado por el auge de la defensa y la transformación tecnológica.
