El puente de Los Remedios de Sevilla tendrá toldos en el verano de 2027
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Uno de los proyectos en los que ha centrado gran parte de sus esfuerzos el gobierno de José Luis Sanz en estos casi tres años de mandato ha sido el de la ampliación de los espacios de sombra en la capital hispalense. Además de aumentar algunas de las vías del Casco Antiguo en las que se instalan estas velas, el Ayuntamiento también ha desarrollado este proyecto en la Avenida de la Constitución y, este verano, hará lo propio en el puente de San Telmo. Sin embargo, Urbanismo sigue trabajando en la incorporación de nuevos espacios a este listado y ya tiene sobre su mesa el proyecto para colocar las lonas sobre el puente de Los Remedios, algo que debe ser realidad en 2027. Este martes, el Consejo de Gobierno de la Gerencia de Urbanismo aprobará un modificación del Anexo de Inversiones, que deberá ratificar el próximo Pleno, por el que se van a movilizar casi 3,7 millones de euros para atender diversas actuaciones que son consideradas como «prioritarias». Dentro de esta cifra se encuentra una partida de unos 200.000 euros para la primera anualidad del proyecto de entoldamiento y de reparaciones del puente de Los Remedios, que se sumaría a los créditos de remanente con los que ya cuenta esta actuación. Una inversión que va a permitir que la instalación de esta estructuras de sombra sea una realidad, desarrollando así el proyecto que han elaborado los técnicos de Ayesa y que ahora tendrá que salir a licitación para que la obra sea adjudicada a una empresa. Se estima que el coste total supera el millón de euros aproximadamente. El proyecto es muy similar al que se desarrolla en estos momentos en San Telmo. Así, la solución final planteada se sustenta en la conformación de una cubrición textil tensada semiabovedada en los dos acerados del puente, dotada de refuerzos verticales interiores en la zona de contacto entre acera y calzada para mejorar su rendimiento frente a la incidencia solar. Con este sistema de velas, la cubrición textil se apoya en una estructura metálica, a su vez desmontable, que está formada por una serie de pórticos de forma curvada que se anclarán a las farolas, así como a unos postes de pequeña altura que se integrarán en los frentes de cada una de las barandillas. Esta estructura, concebida con los acabados que tiene el vallado, consiste en unos tubos de PVC termosellados a los bordes de los paños textiles que se deslizan a través de unos rieles metálicos anclados a la estructura principal. Junto con los nuevos toldos, Urbanismo va a modificar también el sistema de alumbrado nocturno con el que cuenta el puente de Los Remedios, con el objetivo de que dé respuesta al plano de sombra que se generará entre las farolas y el suelo. Para ello, se plantea una doble iluminación a través de unos proyectores de luz adosados en las luminarias y que irán orientados hacia los paños textiles, de forma que estos actúen como difusores de luz indirecta hacia la acera. Los otros elementos que cumplirán esta función serán unas balizas bajas en las nuevas piezas insertadas en los frentes de barandillas que aporten una luz más directa en el pavimento, y que ayuden a señalizar de manera más efectiva los límites del puente. Paralelamente, se contempla en el proyecto la sustitución de la tipología de suelo de baldosas por un pavimento continuo más adaptado a su uso como carril bici. El encaje de la nueva estructura de entoldamiento también provocará que sea necesario un rediseño de las actuales barandillas del puente. El modelo por el que se apuesta, según los técnicos, pasa por unos elementos más livianos y transparentes, de modo que se reduzca su peso y se vincule más la relación visual con el río Guadalquivir de estos espacios destinados a la personas. Unas modificaciones que, además, se van a aprovechar para «realzar la geometría y el diseño característico del puente, en el que el elemento más plástico, escultórico y reconocible es precisamente la pila central de hormigón con un desarrollo romboidal o de punta de diamante ideado por Fernández Casado». Las obras de colocación de esta estructura tendrán un plazo de ejecución de cuatro meses y medio a contar desde que se produzca la firma del contrato. Durante la ejecución de los trabajos habrá que cortar el tránsito peatonal y ciclista de las aceras para llevar a cabo las actuaciones requeridas sobre las mismas, como son el desmontaje y montaje de las barandillas, las nuevas canalizaciones eléctricas, anclajes de soportes o restitución de los acerados, entre otros. La actuación se ejecutará en tres fases, lo que posibilitará que una de las dos aceras esté siempre abierta y que sólo sea necesario reducir uno de los tres carriles de la calzada del puente de Los Remedios.
