La relación de Junts con Sánchez se deteriora: tres meses alejados en el Congreso y sin reuniones con Puigdemont
"¿Por qué no lo separan de las okupaciones?". Firme y decidida, la portavoz de ERC, Miriam Nogueras, confirmó en la sesión de control al Gobierno su negativa ante el escudo social que se votará sobre las 15:00 de la tarde en el Congreso de los Diputados.
Junto con los votos de los diputados de Vox y del PP, la propuesta del líder de los socialistas, Pedro Sánchez, sufrirá su segunda derrota y quedará congelada como los PGE; una propuesta que se torna cada vez más complicada ante la inminente salida de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ante las elecciones de Andalucía en el periodo estival.
En Moncloa han cerrado los canales con la formación independentista ante la negativa para entablar una conversación sobre la propuesta. En este sentido, el Ejecutivo lamenta la "nula capacidad de diálogo", al menos, hasta que el presidente de Junts, Carles Puigdemont, regrese a España. Cabe recordar que tras la renuncia al escaño del exministro de Transportes, José Luis Ábalos, la abstención es suficiente para aprobar las medidas presentadas. Ni en estas condiciones el bloqueo en la Cámara Baja se romperá.
Los efectos de la ruptura de Junts con Sánchez cumplen tres meses
Octubre fue el mes clave. Tal y como informó LA RAZÓN, el líder de Junts, Carles Puigdemont, ordenó terminar con el apoyo al Gobierno. Teniendo en cuenta los antecedentes, en primera instancia, el Ejecutivo mostró su descrédito ante la eficacia del bloqueo, sin embargo, el paso del tiempo ha erosionado la relación. La última vez que Junts realizó excepciones fue el pasado mes de noviembre en dos semanas consecutivas.
La primera se produjo ante la enmienda del PP sobre el cierre de las centrales nucleares recogida en la Ley de Movilidad Sostenible. La segunda, concertada antes de la ruptura y con el apoyo de todo la Cámara Baja. la convalidación de un real decreto que supuso más financiación para los enfermos de ELA. Desde entonces ni senda del déficit, ni el "decreto ómnibus". Junts ya sacó las garras en el mes de septiembre con el rechazo de la reforma laboral de la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. El enfermo no tiene visos de mejora y el bloqueo se mantiene.
Ya no solo se ha retirado el apoyo de Junts, si no que se han girado las tornas. Sin sacar nada a cambio, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, buscó un gesto con la formación independentista y el PSOE apoyó la ley de multirreincidencia; uno de los grandes sueños de la formación catalana ante el aumento de delitos en Cataluña.
La fotografía de Sánchez con Puigdemont se aleja
Ante las reuniones entre el president de la Generalitat, Salvador Illa, o del expresidente de Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, con Puigdemont, se especuló con la cercanía de visualizar a Sánchez en Waterloo o Bruselas. Ahora, con una tensa situación, se ha alejado la posibilidad de que se replique la reunión.
La primera escena de Sánchez con el independentismo se produjo con su reunión en Moncloa con el exvicepresidente de la Generalitat y miembro de ERC, Oriol Junqueras. Con Carles Puigdemont, la situación es diferente. Hoy se denegará el escudo social en el Congreso, pero la relación con Junts se rompió hace meses y no tiene visos de recuperarse hasta el final de la legislatura.
