La Hiniesta preside este lunes la edición del cincuentenario del Vía Crucis de las Cofradías
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Llegó el primer lunes de Cuaresma. Un año más, y ya hace cincuenta del primero, las hermandades de penitencia de Sevilla celebrarán el Vía Crucis de las Cofradías en un acto organizado por el Consejo tan solemne como fijo en el calendario de las citas clave de este tiempo. Las naves de la Catedral hispalense acogerán de nuevo el rezo de las estaciones, que este año estará presidido por el Cristo de la Buena Muerte de la popular hermandad de la Hiniesta, una imagen que llevaba muchos años en la terna y que finalmente ha sido designada para este evento en el último año de Francisco Vélez al frente del Consejo. La elección del crucificado de San Julián coincide con el cincuentenario de la celebración del Vía Crucis por antonomasia de la capital hispalense, cuya primera edición tuvo lugar en 1976 con el Cristo de las Misericordias de Santa Cruz. Curiosamente, la hermandad de la Hiniesta puede presumir de que el suyo es el vía crucis más antiguo celebrado ininterrumpidamente —salvo en 2021 por la pandemia— de la ciudad, ya que se lleva realizando desde 1963, y que este año no se ha suprimido por el marcado carácter conventual que tiene y lo asentado que está en el calendario cofrade. El Cristo de la Buena Muerte ofrecerá este lunes una imagen distinta a la que nos tiene acostumbrados en esa cita de finales de enero o principios de febrero, cuando va en posición horizontal para poder adentrarse en espacios de escasa altura como el monasterio de Santa Paula o las Siervas de María. En esta ocasión, el crucificado irá erguido sobre las andas, es decir, tal y como se contempla el Domingo de Ramos y todos los días del año en su templo. Antes de anunciar tal decisión, la hermandad tuvo que realizar distintas mediciones dada la altura del Cristo y las dimensiones de la puerta de San Julián. Será, por tanto, la tercera vez que un crucificado presida el Vía Crucis de las Cofradías en posición vertical después de que la hermandad de Montserrat abriera la veda con éxito con el Cristo de la Conversión en 2019 y los Javieres hiciera lo propio con el Cristo de las Almas en 2023. Por su parte, el Cristo de la Buena Muerte irá iluminado por sus característicos hachones de cera tiniebla, que esta vez irán sobre sus antiguos portahachones , obra de Seco Velasco en metal plateado en 1952, vendidos en 1971 a la Vera Cruz de Tocina. Más de siete horas y media pasará en la calle la comitiva de la Hiniesta, que tiene prevista su salida de San Julián a las 16.15 horas para regresar al mismo punto a las 23.50 horas, al filo de la medianoche del martes. Una de las grandes novedades es que la entrada y la salida de la Catedral se producirán a través de la puerta de Campanillas en la plaza del Triunfo en lugar de por la puerta de Palos para evitar la zona de la Giralda, de donde se retiraron el sábado las tres jarras de azucenas restantes tras el desprendimiento de una de ellas por el temporal. Además, en el transcurso del camino hacia la Seo, la imagen visitará a las hermandades de la Resurrección, Montesión, la Lanzada, Santa Marta y Araceli (en San Andrés) y los Panaderos. El recorrido de ida es el siguiente: salida, San Julián, Macasta, Sorda, Duque de Montemar, San Luís, plaza del Señor de la Resurrección (16.45 horas), Inocentes, San Blas, Infantes, Almirante Espinosa, plaza de los Maldonados, Feria, capilla de Montesión (17.30 horas), Conde de Torrejón, Alberto Lista, Saavedras, plaza de San Martín (17.55 horas), Cervantes, San Andrés, Daoiz, Orfila (18.30 horas), Cuna, plaza del Salvador (19.00 horas), Entrecárceles, Francisco Bruna, plaza de San Francisco, Hernando Colón, Alemanes, Cardenal Amigo Vallejo, plaza de la Virgen de los Reyes y entrada por la puerta de Campanillas a las 19.35 horas. El rezo de las estaciones dará comienzo a las 20.00 horas. Todo aquel que desee acceder a la Catedral podrá hacerlo por la puerta de San Miguel y la del Príncipe a partir de las 19.15 horas. El arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses, que presidirá el rezo, realizará la reflexión final. El vía crucis se aplicará especialmente por monseñor Saiz en el 25 aniversario de su ordenación episcopal y por los frutos del Observatorio para la Piedad Popular, foro de estudio permanente y compromiso de las conclusiones del Congreso Internacional de Hermandades de 2024. Tras la oración en el altar mayor, el cortejo se dirigirá a la remozada capilla Real para salir de nuevo por la puerta de Campanillas. Eso ocurrirá a las 21.30 horas, dando comienzo el traslado de regreso hasta San Julián con el siguiente recorrido: plaza de la Virgen de los Reyes, Cardenal Amigo Vallejo, Alemanes, Argote de Molina, Francos, Cuesta del Rosario (22.15 horas), Alfalfa, Sales y Ferré, plaza del Cristo de Burgos (22.35 horas), Doña María Coronel, Bustos Tavera, San Marcos (23.05 horas), Vergara, Hiniesta, Lira, Duque Cornejo, San Julián y entrada a las 23.50 horas. La recogida en la iglesia de San Julián puede ser el último culto externo desde su templo antes del cierre por obras del mismo, que presumiblemente tendrá lugar a lo largo de esta semana por su delicada situación, agravada por las fuertes lluvias y vientos de las últimas semanas. La corporación se trasladará a Santa Marina mientras duren las labores, y realizará estación de penitencia en la tarde del Domingo de Ramos desde allí. Este año de 2026 se conmemora el octavo centenario de la muerte de San Francisco de Asís, dándose la circunstancia de que la hermandad de la Hiniesta es franciscana desde el año 1942, cuando incorporó dicho título por una carta de hermanamiento con la Orden de Frailes Menores. En ese sentido, el lema elegido por la corporación para el Vía Crucis de las Cofradías es «Es muriendo como se resucita a la vida eterna», una frase atribuida al santo con la que se hace un guiño a la efeméride y se subraya el carácter franciscano de la hermandad. El Cristo de la Buena Muerte es una imagen de talla completa de 1,76 metros en madera de cedro policromada realizada por el imaginero Antonio Castillo Lastrucci . Fue bendecida el 3 de abril de 1938 después de que la hermandad perdiera sus imágenes titulares en el incendio de San Julián de 1932 y posteriormente de nuevo en el de San Marcos de 1936. El coste de este crucificado de serenas facciones fue de 3.500 pesetas y su bendición se produjo en la iglesia de San Luis de los Franceses. Su primera salida procesional fue el Domingo de Ramos de aquel año desde los Terceros. Desde 1944 va acompañado en su paso por la imagen de Santa María Magdalena, obra del mismo autor considerada de sus mejores figuras secundarias. Cabe destacar que desde el año 2015 no presidía una imagen del Domingo de Ramos el Vía Crucis de las Cofradías. La última fue el Cristo de la Humildad y Paciencia de la Cena. Tras la Hiniesta, las dos únicas corporaciones de la jornada que quedan por presidir este acto del primer lunes de Cuaresma son la Paz y Jesús Despojado, que también vienen llamando a la puerta con la ilusión de protagonizar una tarde que siempre queda en el recuerdo de los cofrades, como ocurrirá este lunes con los hermanos de la Hiniesta.
