Albares tendrá que comparecer en el Congreso por el viaje de Armengol a Azerbaiyán
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La presión política por los actos de la presidenta del Congreso , Francina Armengol, en su viaje a Azerbaiyán se intensifica en torno al Ministerio de Asuntos Exteriores, cuyo titular, José Manuel Albares , tendrá que comparecer de forma urgente ante la Cámara. La petición fue registrada por los populares «para que explique las gestiones que hizo la embajada para la visita de la señora Armengol a Azerbaiyán durante los días de luto oficial por el accidente de Adamuz». La petición se dirige ante la Comisión de Asuntos Exteriores, por lo que no requiere de votación para ser aprobada. La Mesa del Congreso ya la ha calificado por lo que ahora el presidente de ese órgano, el socialista Juan Carlos Ruix Voix , debe buscar fecha con el equipo de Albares para fijarla . Fuentes oficiales de este Exteriores no han querido contestar a la pregunta de cuándo se producirán esas explicaciones pese a que la iniciativa está tramitada por vía urgente. Albares acumula otras seis peticiones de comparecencia en la Comisión -la más retrasada del mes de junio- aunque solo tienen carácter urgente esta por el viaje a Azerbaiyán y la solicitada también por el PP por la repercusión que tuvo el boicot a la Vuelta Ciclista en la imagen internacional de España. Las explicaciones que se le exigen a Exteriores le llegan desde varios frentes. Además de esta comparecencia, tanto los populares como Bildu han registrado varias preguntas escritas dirigidas a este Departamento para que aclare su conocimiento e implicación exacta en la elaboración o validación del programa del viaje de Armengol. Asimismo, a preguntas del vicepresidente segundo, José Antonio Bermúdez de Castro (PP), este martes en la reunión de la Mesa del Congreso, el secretario general de la Cámara, Fernando Galindo , aclaró que el veto que PSOE y Sumar impusieron «en términos absolutos» a la proposición no de ley de los populares que propone condenar el viaje de Armengol solo se puede entender a ese punto. Es decir, no se aplicará a las iniciativas que dejen a la presidenta al margen y pretendan únicamente controlar la responsabilidad del Gobierno en ese desplazamiento. Armengol siempre ha alegado como defensa que su viaje contó con el aval de Exteriores. La aclaración de Galindo es clave porque la proposición popular vetada por el PSOE y Sumar incluía cinco puntos referentes a Exteriores . El PP puede ahora presentar una nueva iniciativa con esos cinco puntos para llevarla al Pleno o a la Comisión de Exteriores con la seguridad de que será aprobada gracias al apoyo o la abstención de varios socios de los socialistas, y mantener de forma separada su batalla por lograr una condena institucional -sería la primera de la democracia- para la presidenta del Congreso. No obstante, la Mesa del Congreso dejó vista este martes la petición de reconsideración registrada el viernes por la portavoz popular , Ester Muñoz , para que PSOE y Sumar levanten su veto a la tramitación del texto para que siga adelante de manera íntegra. La iniciativa será examinada la semana que viene por la Junta de Portavoces donde cada grupo podrá exponer si está o no de acuerdo con el veto, aunque la posición de este órgano no es vinculante y la Mesa -controlada por PSOE y Sumar- tiene la última palabra. La PNL del grupo que preside Alberto Núñez Feijóo propone en su primer punto que la Cámara «manifieste su condena por las actuaciones unilaterales de la presidenta del Congreso de los Diputados al depositar una ofrenda floral en el Monumento de la Victoria y su visita al Museo». Y ello porque dichos actos suponen «la quiebra de la unidad de acción exterior del Estado, una vulneración del principio de lealtad institucional y dañan gravemente la credibilidad internacional de España». En su petición de reconsideración, los populares advierten que es «imposible en democracia» pretender que la presidenta de la Cámara sea un sujeto «desvinculado del derecho, infiscalizable». Pero la mayoría del PSOE y Sumar se mantienen, de momento, en los mismos términos que la semana pasada: «la Presidencia del Congreso de los Diputados no está sujeta en ningún caso a control por parte de otros órganos de la Cámara», pese a que en 2006 el mismo órgano dio luz verde a tramitar una proposición no de ley para reprobar al entonces presidente, el socialista Manuel Marín. Desde que Armengol regresó de Azerbaiyán, Bermúdez de Castro ha tomado la palabra en todas las reuniones que ha celebrado la Mesa del Congreso para insistir en que el programa del viaje entra en flagrante contradicción con las resoluciones del Congreso , de la delegación de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa y del Parlamento Europeo . Todos ellos han condenado con vehemencia la limpieza étnica cometida por Azerbaiyán contra los armenios, que se conmemora en el complejo de la Victoria. Este martes, según ha podido saber ABC, este dirigente popular ha vuelto a reiterar la opacidad de Armengol al no informar a la Mesa del viaje y a recriminar que el mismo se iniciara el último día del luto oficial por el accidente de Adamuz , pero ha puesto el foco en que no existen argumentos ni justificación para no admitir a trámite la proposición no de ley que propone debatir si cabe condenarla de manera institucional. Desde la Presidencia se ha venido defendiendo que desde la octava legislatura -posterior a la iniciativa que intentó reprobar a Manuel Marín- se ha asentado el criterio interpretativo de que los miembros de la Mesa no están sometidos a control de otros órganos. Bermúdez de Castro alega ante ello que ese criterio solo es aplicable a decisiones de los miembros de la Mesa -como dirigir un debate o calificar un escrito-, pero no a la actuación de la presidenta en un viaje institucional en representación de todo el Congreso. Y menos aún cuando en ese viaje se ha producido, como mínimo, un acto que entra en abierta contradicción con resoluciones aprobadas por la Cámara que preside. A partir de aquí, Bermúdez de Castro ha insistido, según fuentes parlamentarias, en que «tiene toda la lógica del mundo que el Congreso de los Diputados pueda posicionarse ante esa circunstancia». Además, ha hecho hincapié en uno de los puntos contenidos en el escrito de reconsideración registrado por Muñoz en cuanto a que el viaje no tuvo como único objetivo la diplomacia parlamentaria como aludió en un inicio Armengol sino que se reunió con el primer ministro de Azerbaiyán, Ali Asadov , para abordar materias como comercio, transportes y energía que son competencia del Ejecutivo. La presidenta del Congreso estuvo acompañada por la embajadora española en Turquía y Azerbaiyán, Cristina Latorre , y el encargado de negocios, José Pedro Torrubia . Esta información fue revelada por una nota publicada por la Embajada de Azerbaiyán en España ya que el Congreso de los Diputados no ha hecho público el programa del viaje de la presidenta. Su participación en los actos en el complejo de la Victoria fue publicada por la prensa azerí. Ninguno de los miembros de la Mesa del PSOE y Sumar ha tomado este martes la palabra.
