Guindilla al colapso en urgencias de hospitales españoles por la mayor afluencia de adolescentes y la falta de psicólogos para atenderlos
Los servicios de urgencias se han convertido en la principal puerta de entrada para jóvenes con ansiedad, autolesiones o trastornos alimentarios. Según la doctora Abigail Huertas, psiquiatra del Hospital Gregorio Marañón, estos servicios funcionan como un "dique de contención" cuando el sistema no llega a tiempo y las listas de espera en salud mental comunitaria obligan a las familias a buscar ayuda inmediata.
El perfil: adolescentes y el impacto digital
El malestar afecta mayoritariamente a chicas de entre 11 y 18 años. El "exposoma digital" —el contenido y los algoritmos de las redes sociales— juega un papel clave, fomentando la comparación constante y la desesperanza. Además, el insomnio y la sensación de soledad (que afecta al 15% de los menores) actúan como catalizadores de crisis emocionales que terminan en el hospital.
Claves para la detección temprana
Para las familias y escuelas, la clave está en observar cambios en el funcionamiento diario (sueño, retraimiento social) y validar el sufrimiento del menor sin juzgar. Los expertos reclaman con urgencia más prevención y psicólogos en los centros de salud para evitar que el hospital sea el único lugar donde un joven pueda recibir atención.
