Los vecinos del edificio en riesgo de colapso de Caspe (Zaragoza) se niegan al desalojo
Unos 60 vecinos del edificio situado en el número 8 de la calle Paseo Nuevo en Caspe (Zaragoza) han decidido permanecer en sus viviendas, a pesar de que el inmueble fue desalojado preventivamente por riesgo de colapso. Los residentes han optado por quedarse bajo su propia responsabilidad, según ha informado el Gobierno de Aragón.
El desalojo preventivo se activó ayer jueves tras un informe técnico del arquitecto municipal que alertaba sobre el peligro estructural del edificio. Ante la situación, el Ejecutivo autonómico puso en marcha el Plan Territorial de Protección Civil en Aragón (PLATEAR) para coordinar la evacuación de los vecinos, incluyendo familias con una veintena de menores.
La alcaldesa de Caspe, Ana María Jarque, firmó el decreto de desalojo para garantizar la seguridad, y el consejero autonómico de Hacienda, Interior y Administración Pública en funciones, Roberto Bermúdez de Castro, se desplazó al lugar el jueves por la tarde. Se movilizaron también agentes de la Policía Local, Guardia Civil, voluntarios de protección civil de la Comarca Bajo Aragón-Caspe y Cruz Roja.
Aunque estaba previsto trasladar a los vecinos al pabellón municipal 3 de Caspe, el realojo temporal no se realizó debido a la negativa de los residentes a abandonar sus domicilios.
Actualmente, el caso ha sido remitido a las autoridades judiciales, que deberán determinar los pasos a seguir, mientras los servicios de emergencia continúan coordinando esfuerzos para garantizar la seguridad del edificio en la medida de lo posible.
