Así es la isla caribeña que perteneció a Shakira y que acaba de salir a la venta por 25 millones de euros
En medio de las aguas turquesas del archipiélago de las Bahamas se encuentra Bonds Cay, una isla privada que parece sacada de una postal y que ahora vuelve a estar a la venta por 25 millones de euros.
El enclave, situado a unos 200 kilómetros de Miami, fue adquirido en 2006 por Shakira, quien soñaba con convertirlo en un refugio creativo para artistas y dos décadas después, ese proyecto nunca llegó a materializarse y la isla busca nuevo propietario.
La exclusiva propiedad, gestionada actualmente por la firma inmobiliaria Corcoran CA Christie Bahamas, cuenta con 263 hectáreas de naturaleza virgen, playas de arena blanca que suman más de 21 kilómetros de costa, aguas cristalinas y un entorno prácticamente intacto.
Según el anuncio, Bonds Cay representa “el máximo nivel de privacidad y tranquilidad”, un lugar ideal para quienes buscan aislamiento sin renunciar a la accesibilidad.
La isla ofrece más de 260 hectáreas de naturaleza virgen y 21 kilómetros de playas
A pesar de su carácter remoto, la isla no está desconectada del mundo. Se encuentra rodeada de otras islas habitadas y puede accederse a ella en jet privado, helicóptero o yate, ya que varias de las islas cercanas disponen de pistas de aterrizaje. Esta combinación de aislamiento y conectividad es uno de los puntos fuertes que destacan los agentes inmobiliarios.
El corredor de lujo Gavin Christie explicó que es “extremadamente raro” encontrar una isla de este tamaño que haya permanecido prácticamente intacta. Tanto Shakira como el músico británico Roger Waters, antiguo miembro de Pink Floyd, tuvieron en su momento planes para desarrollar un espacio artístico y residencial en Bonds Cay, pero ninguno de los proyectos llegó a ejecutarse.
Aun así, el potencial de la isla sigue siendo enorme. Según la inmobiliaria, el terreno permitiría construir desde un resort de categoría mundial hasta una urbanización exclusiva o un retiro privado de gran escala, siempre manteniendo la belleza natural del entorno.
Bonds Cay se suma así a la lista de islas privadas del Caribe que salen al mercado en un momento en el que la demanda de propiedades ultraprivadas continúa creciendo entre grandes fortunas y celebridades.
