ru24.pro
World News in Spanish
Февраль
2026
1 2 3 4 5 6 7 8 9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28

Adolfo García Ortega: «Denuncio lo poco que han hecho los hombres por comprender a las mujeres»

0

Adolfo García Ortega (Valladolid, 1958) lleva vinculado toda su vida a su gran pasión, que es la literatura. Estudió filología hispánica y francesa y en su extensa trayectoria literaria ha cultivado novela, poesía cuento y ensayo, además de ser traductor, editor y articulista. A su ya largo currículum suma ahora su nueva e impresionante novela «Madre mujer muerta» (Galaxia Gutenberg), la conmovedora historia de una mujer y un hombre enfrentados a la adversidad. La joven Galia Cervino llega a un pueblo, soltera y embarazada y al dar a luz muere en el parto, atendida por el médico Luis Selva, una persona solitaria y atormentada por su homosexualidad, que decide reconstruir la vida de la joven desconocida cuya vida no ha podido salvar. En ese trayecto, que sucede en una Castilla que empieza a abrirse a la industria y los conflictos sociales a finales del XIX, aborda cuestiones como la maternidad, las clases sociales, el amor y la liberación real de la mujer en un contexto de dureza y profunda desigualdad.

¿La historia tiene que ver en su origen con antepasados suyos?

La novela surge de la necesidad de dar una vida a una joven de finales del XIX, que es mi bisabuela. Porque, como sucede con Galia, la protagonista, nunca se supo nada de ella en la familia. Me obsesionó su invisible figura, la de una mujer joven, soltera, que muere en el parto en un pueblo que no es el suyo.

Decidir ser madre soltera, seguir adelante con su embarazo en un contexto tan duro y difícil, ¿qué demuestra o qué dice de Galia?

Dice valentía y dice temor a la vez. El punto diferencial está en la maternidad. Incluso en la decisión de no ser madre. Quizá mi novela busque ser una historia sobre la maternidad y la feminidad en un mundo áspero y socialmente injusto.

¿Podría ser una historia perfectamente de hoy?

Para rescatarla del olvido tenía que crear una ficción, y ubicarla en 1889, en el contexto verosímil de esa época, una Castilla y una España en las que las clases sociales empezaban a mostrar la desigualdad. La España de Cánovas y Sagasta, el inicio real de las dos Españas. Pero mi novela no es decimonónica en su forma, incorpora una propuesta moderna, con pasajes y elementos contemporáneos, como la fragmentación del relato o la perspectiva de una investigación. Y sin duda el contenido, la mirada hacia la mujer y su papel secundario, hacia la homosexualidad, hacia la desigualdad y hacia el poder. La novela refleja el engranaje social de la época.

Está impregnada de una mirada feminista. ¿Qué destaca de la protagonista y de las demás mujeres? ¿Eran invisibles?

La vida de las mujeres corrientes es más desconocida aún que la de los hombres corrientes, e incluso hoy es así, pese a los enormes y sustanciales avances que el feminismo ha logrado. Evidenciar esto es la parte simbólica, metafórica, de mi novela. Evidenciar el escuálido papel de la mujer en el tiempo y denunciar lo poco que han hecho los hombres por comprender a las mujeres de manera absoluta, social e íntima.

En el futuro se verá esta época como la del gran cambio de la mujer», afirma el novelista pucelano

Por otro lado, el médico Luis Selva se enfrenta al estigma de la homosexualidad, que lo aprisiona y lo hace vivir en una jaula.

El médico es quien reconstruirá la vida de Galia para comprenderla y para darle un espacio en la memoria, tratando de proteger la huella de su paso por la vida. Luis Selva, en realidad es un reflejo del lector mismo, pues va descubriendo la historia al mismo tiempo que Selva la investiga. Aquí se adentra en el thriller, por así decir. Reconstruirá la vida de una joven que, de pronto, se ha convertido en la única dirección que puede dar sentido a la suya. Pero su viaje es un viaje desesperado, que busca redimir su vida de fracaso gracias a lo que descubrirá de la joven a la que dejó morir en el parto.

La manera de afrontar el amor difiere de hombres a mujeres.

Los personajes masculinos representan ese patriarcado que ha venido marcando la sociedad desde siempre. Desde luego, los tiempos han cambiado, en ese aspecto, pero todo cambio puede revertirse y hemos de vigilar que no se repitan las represiones. En el futuro, se verá esta época como la del gran cambio de la mujer.

¿Puede decirse que esta novela es un canto a la vida?

Sin duda, porque es una historia sobre la maternidad en tiempos de circunstancias dolorosas, un espacio de emociones y conmociones femeninas que los hombres solo podemos acompañar con el asombro y la justicia. Galia representa a todas las mujeres. Selva, a algunos hombres. Al menos esa emoción es la que he querido que llene la mente de quien la lea.