Borden en Costa Rica: ¿de dónde vienen ahora sus leches, quesos y helados?
Uno de los productos de consumo que evoca la nostalgia entre varias generaciones de los costarricenses son los lácteos Borden que regresaron al país en junio del 2025, luego de 26 años.
La marca confirmó a La Nación, que dos derivados lácteos que se comercializan en Costa Rica son importados: la leche se produce en Nicaragua y los quesos se fabrican en Estados Unidos.
En el caso de los helados, que fueron lanzados al mercado nacional en noviembre de 2025, son producidos en Costa Rica.
Actualmente, la marca comercializa en nuestro país cinco tipos de leche, unos 28 productos en quesos y cuatro sabores de helados, indicó Ignacio Segares, socio y operador de Borden Latam.
La leche fluida fue el primer producto Borden que retornó al país a mediados del año pasado. Segares explicó que es producida en Nicaragua y se importa en el marco de los acuerdos comerciales centroamericanos con 0% de arancel.
Según un artículo publicado en el blog del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), la mayor capacidad competitiva de Nicaragua en parte se debe a su modelo productivo, basado en la producción de leche en sistemas extensivos de doble propósito y el uso de forrajes y pasturas de menor costo, lo que favorece el flujo de exportaciones.
En el caso de los quesos, son importados desde Estados Unidos e ingresan libres de aranceles con la actualización de la tarifa del 0%, vigente desde enero de 2025, con el tratado de libre comercio entre Centroamérica y República Dominicana con Estados Unidos (DR-Cafta).
Además, Borden obtuvo la autorización de dos plantas en EE. UU. con la adecuación de los trámites expeditos que acordó el Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa) con las autoridades del país norteamericano desde mayo de 2025.
Hasta el 23 de enero pasado, Senasa había autorizado bajo este esquema a 43 plantas lácteas de Estados Unidos.
Los helados son producidos en Costa Rica a través de contrato a un tercero.
“En el caso de los quesos, económicamente sale mejor importarlos de Estados Unidos por la competitividad de los precios de allá versus los precios en Costa Rica. En el caso de la leche lo hacemos en Nicaragua, y en el caso de helados, por un tema logístico y la dificultad del costo del transporte congelado, lo hacemos aquí localmente para adaptarnos a ciertas características del mercado”, refirió el vocero de la marca.
Segares dijo que en quesos hay dos requisitos para poder importar: el primero es que tenga registro sanitario y el segundo es que la planta de fabricación tenga el permiso de Senasa. Señaló que antes de la agilización de los trámites ya contaban con el permiso para tres.
Recordó que el registro de las plantas tomaba entre neuve y 12 meses; proceso que calificó de “bastante engorroso”, con formularios muy grandes que a veces implicaban visitas de Senasa a las plantas en Estados Unidos. Con el nuevo sistema el procedimiento para las dos plantas tardó unos 4 meses.
“En quesos particularmente, porque vienen de Estados Unidos, vimos una gran oportunidad porque a partir de enero de 2025 los aranceles pasaban de 36% a 0%. Entonces ya estamos viendo en el mercado donde los precios empiezan a bajar”, añadió.
La casa matriz de la marca está en Panamá.
Los planes de Borden
Segares dijo que están empezando a abrir operaciones diferentes países de la región y dependiendo de las particularidades de cada geografía, producen con contratos de maquila o eventualmente producción propia.
Los planes para Costa Rica inician con la expansión de la distribución, con el objetivo de llegar a más puestos de venta. La marca inició colocando sus productos en una cadena de supermercados. “Pronto empezaremos a expandirnos a más tiendas a nivel nacional. Y tenemos un plan de innovaciones en diferentes categorías lácteas”.
Segares indicó que es el reinicio de las operaciones de la marca en Costa Rica. “Estamos empezando pequeño, despacio. A medida que vayamos viendo los volúmenes crecer, ya empezaremos a analizar las mejores alternativas para invertir más directamente y construir más capacidades en este país o en algún otro de la región”, comentó.
Aseguró que el objetivo es que Borden sea otra opción para el consumidor costarricense.
“Fue una marca muy querida en el pasado, que siempre representó un balance entre muy buena calidad y precio accesible. Queremos volver a poner otra opción a los costarricenses, no solo para esas generaciones que la conocieron, sino darnos a conocer en las generaciones nuevas”, concluyó el vocero de la empresa.
