La boxeadora Imane Khelif admite -por primera vez- que tiene un gen masculino y se sometió a tratamiento antes de los Juegos de París
La boxeadora Imane Khleif, oro en los Juegos Olímpicos de París, ha vuelto a colocarse en el centro de la polémica al reconocer, por primera vez, que tiene genes masculinos. La campeona olímpica de boxeo, Imane Khelif, ha revelado en una entrevista con el diario deportivo francés L'Equipe que se había sometido a tratamientos hormonales para reducir sus niveles de testosterona antes de los Juegos de 2024, pero reafirmó que no es "transgénero". Khelif se vio envuelta en una disputa de género en los Juegos de París, donde ganó el oro en la categoría femenina de 66 kg.
"Tengo hormonas masculinas. Y la gente no lo sabe, pero he tomado tratamientos hormonales para reducir mis niveles de testosterona para las competiciones", declaró la argelina de 26 años en una entrevista publicada el miércoles 4 de febrero. Khelif confirmó que tiene el gen SRY, ubicado en el cromosoma Y, que indica masculinidad. "Sí, y es natural", dijo, y añadió que está "rodeada de médicos, un profesor me está monitoreando... Para el torneo clasificatorio para los Juegos de París, que se celebró en Dakar, reduje mis niveles de testosterona a cero".
Al igual que la taiwanesa Lin Yu-ting, quien también ganó el oro en otra categoría en los Juegos de París, Khelif se vio en el centro de una controversia de género que atrajo comentarios del presidente estadounidense Donald Trump y de la autora de Harry Potter, J.K. Rowling. "Respeto a todos, y respeto a Trump. Porque es el presidente de Estados Unidos. Pero no puede distorsionar la verdad. No soy una mujer trans, soy una niña. Me crié como una niña, crecí como una niña, la gente de mi pueblo siempre me ha conocido como una niña", dijo Khelif.
Aviso a Trump
La boxeadora, que aspira a competir en los Juegos Olímpicos de 2028 en Los Ángeles, sabe que tendrá que aceptar las pruebas de género obligatorias que impone la Federación Mundial de Boxeo, organismo reconocido por el Comité Olímpico Internacional, y dice estar lista.
"Para los próximos Juegos, si tengo que hacerme una prueba, me la haré. No tengo ningún problema", dijo en un claro aviso a Donald Trump que anunció su veto. "Ya me la hice. Contacté con World Boxing, les envié mi historial médico, mis análisis hormonales, todo. Pero no he recibido respuesta. No me escondo, no me niego a hacerme las pruebas".
Khelif dijo que la decisión recaía en médicos y profesores, pero afirmó: «Todos tenemos genética diferente, niveles hormonales diferentes. No soy transgénero. Mi diferencia es natural. Así soy. No he hecho nada para cambiar cómo me creó la naturaleza. Por eso no tengo miedo».
Khelif, quien no ha peleado desde los Juegos de París, ya que el Boxeo Mundial le impidió participar en el torneo del año pasado en los Países Bajos porque no se había sometido a la prueba de cromosomas recientemente introducida, reveló que está esperando una licencia de boxeo profesional francesa.
¿Qué significa el gen SRY?
Desde un punto de vista científico, el gen SRY (del inglés Sex-determining Region Y) es el responsable de iniciar el desarrollo de las características masculinas en el embrión. Su presencia suele estar vinculada a una condición de Diferencia de Desarrollo Sexual (DDS), donde una persona puede presentar rasgos físicos femeninos pero poseer una carga genética XY.
Informes previos
La boxeadora ya se vio envuelta en un gran escándalo tras filtrarse un informe médico que confirma su masculinidad. Publicado por el periodista Djaffar Ait Aoudia, el documento asegura que Khelif tiene un cariotipo XY, típicamente masculino, y niveles de testosterona elevados, concluyendo que padece una deficiencia de alfa 5 reductasa.
El polémico informe médico de Khelif sentencia que una exploración pélvica no mostró la presencia de útero, pero sí evidenció gónadas (testículos) en los canales inguinales, una vagina ciega y un micropene en forma de clítoris. Por todas estas evidencias, la investigación sugiere que la argelina, aunque viva “plenamente como mujer”, debería someterse a una transición sexual con “corrección quirúrgica” y una “terapia hormonal” para reducir sus niveles de testosterona.
Tras su publicación, la campeona olímpica anunció su decisión de emprender acciones legales contra Le Correspondant por la filtración de un historial médico “no verificado” pero sus problemas aumentaron desde entonces.
Un trastorno exclusivo de hombres
En el informe elaborado en 2023 a través de una colaboración entre el hospital Kremlin-Bicêtre en París y el hospital Mohamed Lamine Debaghine en Argel, los médicos concluyeron que Khelif presenta una condición genética conocida como deficiencia de 5-alfa reductasa, un trastorno del desarrollo sexual que afecta exclusivamente a individuos biológicamente masculinos.
Este trastorno genético influye en el desarrollo de los órganos sexuales en los hombres desde el nacimiento. Al nacer, los niños con esta condición suelen ser asignados erróneamente como femeninos debido a genitales externos poco definidos o ambiguos, que pueden parecerse a una "bolsa vaginal ciega".
El informe completo revela que Khelif fue sometida a una resonancia magnética que mostró la ausencia de útero y la presencia de testículos internos. Además, también describe que Khelif tiene un cariotipo XY (común en varones) y que su nivel de testosterona es característico de hombres.
Filtración de dos nuevos test
En junio de 2025, días después de que World Boxing dictaminara que Khelif tendría que someterse a una prueba de sexo para ser elegible la filtración de otras dos pruebas genéticas destrozaron a la púgil argelina.
Según la filtración publicada por la web '3 Wire Sports', «en las pruebas cromosómicas realizadas durante los campeonatos mundiales de la Asociación Internacional de Boxeo (IBA) de 2022 y 2023, el ADN de Imane Khelif mostró marcadores XY con cariotipos 'masculinos'». Es decir, biológicamente es un hombre.
En las pruebas cromosómicas realizadas durante los campeonatos mundiales de la Asociación Internacional de Boxeo de 2022 y 2023, el ADN del boxeador mostró marcadores XY con cariotipos "masculinos". Wire Sports ha tenido acceso a estas pruebas de 2022 y 2023. Según el citado medio, las pruebas se realizaron en el laboratorio local Dr. Lal PathLabs, un laboratorio de referencia nacional acreditado por el CAP (Colegio Americano de Patólogos), con sede en Northfield, Illinois, y certificado por la ISO (Organización Internacional de Normalización), con sede en Suiza.
Ahora, año y medio después de los Juegos, parece admitir que los informes no iban descaminados. La polémica continúa.
