Monopolios controlan transporte ferroviario de carga, advierten autoridades
La Comisión Nacional Antimonopolio encontró, tras una investigación, que no existen condiciones de competencia efectiva en una serie de mercados relevantes en el servicio de trenes de carga en México e identificó, en su dictamen preliminar, tres barreras a la competencia y libre concurrencia.
De acuerdo con la autoridad antimonopolio, el dictamen preliminar, en el que las empresas involucradas podrán objetar y presentar sus argumentos, describe la concentración en varias líneas de ferrocarril, en donde la aplicación restrictiva del otorgamiento de derechos de vía, las estrategias tarifarias y los aislamientos físicos no permiten la libre competencia en el transporte ferroviario de carga.
El informe preliminar, publicado en el Diario Oficial de la Federación, detalla que una de las barreras está relacionada con algunas especificaciones de los derechos de paso que permiten su uso restrictivo.
De esta manera, “los títulos de concesión imponen restricciones que no tienen justificación técnica u operativa: limitan qué productos puede transportar, en qué rutas específicas, entre qué puntos exactos de origen y destino, y la ausencia de reciprocidad.
¿Qué ‘barreras’ enfrentan los trenes de carga?
La segunda barrera identificada por la autoridad está relacionada con el control del tráfico interlineal. Aunque la legislación marca criterios para permitir que una empresa no concesionaria pueda utilizar, a través de una contraprestación, las vías del concesionario, esto no ocurre.
“El dictamen preliminar identificó que los concesionarios que controlan tramos indispensables de rutas interlineales adoptan estrategias tarifarias y no tarifarias para encarecer o degradar la opción interlineal cuando esta compite contra una alternativa que pueden ofrecer de manera exclusiva. Estas estrategias debilitan el acceso efectivo al tráfico interlineal como mecanismo competitivo y reducen las opciones disponibles para los usuarios finales”, detalla el informe de la autoridad.
La tercera barrera que impide la competencia en el negocio ferroviario de carga está ubicada en la estructura misma del sistema.
En ese sentido, la autoridad antimonopolios encontró que, en ciertas regiones del país, no existe la posibilidad física de interconexión entre las redes de distintos concesionarios, por lo que ningún mecanismo de interconexión -por bien diseñado que estuviera- podría generar competencia.
¿Dónde se concentra la titularidad de las concesiones?
La barrera tres deriva, directamente de la concentración de la titularidad de tres concesiones originalmente independientes -Vía Troncal Pacífico-Norte, Vía Corta Ojinaga-Topolobampo y Vía Corta Nacozari- en solo una empresa quien controla las vías físicamente aisladas del resto del sistema sin puntos de interconexión con redes de otros concesionarios.
Esta configuración estructural elimina cualquier posibilidad de acceso efectivo y, por tanto, cualquier forma de competencia intramodal en toda la región, detalla la autoridad.
Esta situación se presenta en la totalidad de la región Pacífico, donde Grupo México, a través de Ferromex, controla tanto la Vía Troncal Pacífico-Norte como la Vía Corta Ojinaga-Topolobampo y la Vía Corta Nacozari.
“Estas tres vías están físicamente aisladas del resto del sistema: no cuentan con puntos de interconexión con las redes operadas por otros concesionarios. No hay forma de que KCSM o cualquier otro concesionario pueda ofrecer servicios en esta región: no existen vías paralelas, puntos de intercambio, ni alternativas”; detalla la Comisión en su reporte preliminar.
