Así es el truco japonés que te ayudará a que no se te acumule el polvo en casa dedicando solo cinco minutos al día
En muchos hogares japoneses, la limpieza no se concibe como una tarea pesada que se deja para el fin de semana, sino como un gesto cotidiano tan natural como preparar el desayuno. Esa filosofía ha dado lugar a un método sencillo que está ganando popularidad fuera del país: dedicar solo cinco minutos al día a evitar que el polvo se acumule.
El truco no consiste en una lista interminable de tareas, sino en un pequeño ritual diario. La clave es elegir un momento fijo, al salir de casa, al volver del trabajo o antes de ir a dormir, y aprovecharlo para ordenar lo que esté fuera de lugar, pasar un paño por las superficies más expuestas y ventilar unos minutos.
Con ese gesto, el polvo no llega a asentarse y la casa mantiene un aspecto fresco sin grandes esfuerzos.
La simplicidad es otro de los pilares del método. En lugar de depender de herramientas costosas, la limpieza japonesa apuesta por lo básico: un paño húmedo, una mopa ligera y, si se desea, soluciones naturales como agua de arroz o unas gotas de aceites esenciales. Además, se recomienda mantener los muebles despejados y elevados del suelo, lo que facilita llegar a todos los rincones sin mover media casa.
Un hábito muy arraigado en Japón y que ayuda enormemente a reducir la suciedad es quitarse los zapatos al entrar. El recibidor actúa como filtro, y el uso de zapatillas de interior evita que polvo, arena o bacterias se repartan por el resto de la vivienda.
En zonas como la cocina o el baño, el método propone actuar al instante: limpiar pequeñas salpicaduras, restos de jabón o migas en cuanto aparecen. Estos gestos, que apenas llevan segundos, evitan que la suciedad se endurezca y requiera limpiezas más profundas más adelante.
La ventilación diaria completa la rutina. Abrir las ventanas durante unos minutos renueva el aire, reduce la humedad y evita que el polvo se adhiera a las superficies, creando un ambiente más saludable.
Por último, la distribución del hogar también juega un papel importante. En Japón se prioriza la funcionalidad: menos objetos, más orden visual y espacios despejados. Esto no solo facilita la limpieza, sino que aporta una sensación de calma y amplitud.
