Sánchez explica en The New York Times por qué Occidente necesita migrantes: "Hay que elegir entre sociedades cerradas y pobres, o abiertas y prósperas”
El líder del Ejecutivo defiende en un artículo de opinión la regulación de migrantes frente a gobiernos que "han optado por perseguirlos mediante operaciones ilegales y crueles" y "líderes al estilo MAGA" que podrán decir que es "una medida suicida" cuando "España está en auge"
Claves para no caer en la intoxicación sobre la regularización frente a los datos manipulados de la derecha
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha escrito un artículo de opinión en The New York Times para explicar por qué el Ejecutivo español va a regularizar a más de medio millón de personas migrantes. Titulado Soy el primer ministro de España. Por estas razones Occidente necesita migrantes, defiende su medida frente a líderes que “han optado por perseguirlas y deportarlas mediante operaciones ilegales y crueles”, en referencia velada a la represión migratoria de la Administración de Donald Trump: “Mi Gobierno ha optado por una vía diferente”.
“Imagina que eres el líder de una nación y te enfrentas a un dilema”, comienza Sánchez en su tribuna en The New York Times. Para el líder del Ejecutivo, este dilema son la vida de “medio millón de personas cruciales” para la vida cotidiana de todos los españoles, ya que “cuidan de tus padres ancianos, trabajan en pequeñas y grandes empresas, cosechan los alimentos que llegan a la mesa, también forman parte de tu comunidad” y “los fines de semana, pasean por los parques, van a restaurantes y juegan en el equipo local de fútbol amateur”. Sin embargo, al contrario que el resto de la ciudadanía “carecen de la documentación legal que les permite vivir allí”, “no tienen los mismos derechos que los ciudadanos de su país ni pueden cumplir con las mismas obligaciones” y “no pueden acceder a una educación superior, pagar impuestos ni cotizar a la Seguridad Social”.
Ante este dilema, para Sánchez la solución es esta regularización que responde a dos razones. La “primera y más importante” es “moral”. “España fue en su día una nación de migrantes. Nuestros abuelos, padres e hijos se mudaron a América y a otros lugares de Europa en busca de un futuro mejor durante las décadas de 1950 y 1960, y tras la crisis financiera de 2008”, explica el presidente del Gobierno que apunta que ahora la situación ha cambiado. “Nuestra economía está prosperando. Los extranjeros se están mudando a España. Es nuestro deber convertirnos en la sociedad acogedora y tolerante que nuestros propios familiares habrían esperado encontrar al otro lado de nuestras fronteras”, añade.
La segunda razón es, según Sánchez, “puramente pragmática”. “Occidente necesita personas”, defiende el líder del Ejecutivo. “Actualmente, pocos de sus países registran una tasa de crecimiento poblacional creciente”, detalla y apunta las consecuencias de no aceptar la migración: “Experimentarán un fuerte declive demográfico que les impedirá mantener a flote sus economías y servicios públicos. Su producto interior bruto se estancará. Sus sistemas de salud pública y pensiones se verán afectados”. “Ni la inteligencia artificial ni los robots podrán evitar este resultado, al menos no a corto o medio plazo. La única opción para evitar el declive es integrar a los migrantes de la forma más ordenada y eficaz posible”, indica.
Aunque admite que “no será fácil”, Sánchez reconoce en The New York Times que la migración trae “oportunidades” pero también “enormes desafíos”. No obstante, explica que “es importante comprender que la mayoría no tienen nada que ver con la etnia, la raza, la religión ni el idioma de los migrantes” sino con la “pobreza, desigualdad, mercados no regulados, barreras para acceder a la educación y la atención médica”. “Debemos centrar nuestros esfuerzos en abordar estos problemas, ya que son las verdaderas amenazas a nuestra forma de vida”, asegura.
Sánchez no oculta que muchos gobiernos no están de acuerdo con este camino, aunque señala que “hay más personas que sí lo están de lo que solemos suponer” y recuerda que en España esta medida parte de “una iniciativa ciudadana, respaldada por más de 900 organizaciones no gubernamentales, incluida la Iglesia católica, y cuenta con el apoyo de asociaciones empresariales y sindicatos”. “Y lo que es más importante, cuenta con el respaldo de la ciudadanía: casi dos de cada tres españoles creen que la migración representa una oportunidad o una necesidad para nuestro país, según una encuesta reciente”, apunta el líder del Ejecutivo.
En la otra cara de la moneda, Sánchez sitúa a los “líderes al estilo MAGA” que “podrán decir que nuestro país no puede soportar acoger a tantos migrantes, que se trata de una medida suicida, la desesperada acción de un país en colapso”. Sin embargo, el presidente del Gobierno insiste en que “no se dejen engañar” porque “España está en auge”. “Durante tres años consecutivos, hemos sido la economía con más rápido crecimiento entre los países más grandes de Europa”, indica al tiempo que recuerda los hitos económicos como los datos del paro, el aumento del poder adquisitivo o el descenso de los niveles de pobreza y desigualdad.
“Lo que nos funciona a nosotros también puede funcionar a otros”, defiende Sánchez que añade que ha llegado el momento de que “los líderes hablen con claridad a sus ciudadanos sobre el dilema que todos enfrentamos”. “Como naciones occidentales, debemos elegir entre convertirnos en sociedades cerradas y empobrecidas, o en sociedades abiertas y prósperas. Crecimiento o retroceso: esas son las dos opciones que tenemos ante nosotros. Y con crecimiento, no me refiero solo a las ganancias materiales, sino también a nuestro desarrollo espiritual”, apunta el líder del Gobierno.
Según Sánchez, los gobiernos pueden “adoptar el pensamiento de suma cero de la extrema derecha y replegarse en el aislamiento, la escasez, el egoísmo y el declive” o “pueden aprovechar las mismas fuerzas que, no sin dificultades, han permitido que nuestras sociedades prosperen durante siglos”. “Para mí, la elección es clara. Y por el bien de nuestra prosperidad y la dignidad humana, espero que muchos otros sigan nuestro ejemplo”, asegura.
Esta columna en The New York Times llega pocos días después de que el anuncio de la regularización de migrantes en España se colara en las redes sociales MAGA y de que el dueño de X, Elon Musk, la criticase abiertamente ante sus más de 239 millones de seguidores. “Marte puede esperar. La humanidad, no”, respondió Sánchez que, además, ha sido tachado por el también fundador de SpaceX de “tirano” y “traidor” después de que anunciase esta misma semana que España prohibirá el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años y un paquete de medidas para combatir los contenidos ilegales online y la desinformación que incluye la persecución penal a los CEO de las plataformas digitales que los permitan.
