El problema del Sevilla con sus centrales: siete fichas, pero pocas nueces
El Sevilla FC es el equipo más goleado de LaLiga y, algo que parece claro, es que no es culpa de su portero. El muro defensivo sevillista ha vivido tiempos mejores, cuando lo componían menos canteranos y más hombres de autoridad y oficio. Y no, la culpa de todos los males del conjunto hispalense no es su cantera, pero la reincidencia de algunos jugadores en errores flagrantes, en otras circunstancias, hubiera sido más que suficiente para que perdiesen la titularidad. El problema que tiene el Sevilla de Matías Almeyda no es numérica, puesto que cuenta con siete centrales en la plantilla, si contamos al habitual Castrín. Lo suficiente para que el técnico argentino haya intentado construir desde atrás con una línea de tres centrales que protejan bien el área defendida por Vlachodimos. La gravedad del asunto recae en las lesiones. Tres centrales titulares en el Sevilla están perpetuamente en la enfermería, Marcao, Nianzou y Azpilicueta . El navarro llegó el pasado verano para liderar al equipo, una fórmula que recordó a la llegada de Saúl Ñíguez . De hecho, tal es el paralelismo entre ambos, que el central también está viendo la temporada más desde fuera de los terrenos de juego que con la elástica sevillista puesta. La semana pasada volvió a los entrenamientos, pero el Sevilla tiene que dosificarlo muy escrupulosamente para que las recaídas no sean constantes. Un equilibrio muy delicado para la situación en la que se encuentra actualmente el equipo. Otro encadenado a la camilla es Tanguy Nianzou . El francés ha jugado la friolera de siete partidos y, en dos de esos encuentros, salió de suplente y se tuvo que marchar antes de que finalizara el encuentro. El defensa se ha perdido 150 días de este temporada, lo que se traduce en cuatro lesiones y quince partidos. Un derroche, teniendo en cuenta lo que le cuesta el francés al Sevilla. En la lista de lesionados recurrentes se encuentra también Marcao. El central aceptó, al menos, prorratear su sueldo y es un jugador querido en el vestuario. De hecho, para Almeyda era un fijo imprescindible en su esquema , a pesar de los errores que ha cometido y su titularidad ha durado lo que las lesiones le han respetado. A principios de diciembre tuvo una sobrecarga, se perdió dos encuentros, pero regresó ante el Real Madrid, partido en el que fue expulsado y sancionado con seis encuentros. Un castigo que no ha terminado de cumplir, ya que ha tenido que ser intervenido por una rotura en el escafoide de su pie izquierdo . Una lesión grave por la que ha recibido la baja de LaLiga, y que ha abierto la puerta al fichaje de Maupay. Además de estas tres bajas semipermanentes, el Sevilla FC cuenta con otros dos centrales que son prácticamente invisibles para su entrenador: Gattoni y Cardoso . El portugués jugó ante el Mallorca su cuarto encuentro desde que llegara en verano, y lo hizo porque Castrín estaba lesionado. No firmó un mal encuentro, de hecho, no ha tenido ningún error grosero en los pocos minutos en los que ha jugador, pero por lo que sea al técnico del Sevilla no le entusiasma su presencia en el once. Respecto a Gattoni , se puede decir que es un completo melón sin abrir. Su paso por River fue absolutamente decepcionante, ya que no disputó apenas minutos y, sin opciones para marcharse a otro destino este mes de enero, se quedará hasta final de temporada en la capital hispalense. Con los apuros que hay, es muy posible que Almeyda tire de su compatriota para evaluar lo que pueda aportar. Y es que el técnico sólo tiene disponible a estas alturas a Kike Salas y a Cardoso como centrales puros. Carmona y Gudelj, habituales en el centro de la defensa en las últimas semanas, son meros parches. Al visueño nadie le quita la titularidad, a pesar de la cantidad de puntos que le ha costado al equipo, mientras que el serbio siempre ha sido alineado por delante de Cardoso, Castrín y Gattoni. Ahora, y a expensas de las recuperación de Azpilicueta, Almeyda tendrá que mover alguna pieza para elevar las prestaciones de este Sevilla que se desangra por detrás.
