La relación de Peter Mandelson con el "caso Epstein" acorrala a Starmer
Cuando incluso desde el exilio una figura sigue dominando Westminster, refleja hasta qué punto llega su influencia. Aunque su apodo como “El príncipe de las tinieblas” es ya de por si un preludio de peso. Peter Mandelson, de 72 años, el Maquiavelo de la política británica, pone fin a su larga e intensa carrera rodeado de un escándalo que acorrala al Gobierno del premier Keir Starmer en su peor momento.
Las nuevas e impactantes revelaciones sobre su relación con el pedófilo convicto Jeffrey Epstein han forzado al veterano político a renunciar a su escaño en la Cámara de los Lores y salir del Partido Laborista. Tras muchas idas y venidas, esta es, casi con toda seguridad, la polémica que pone fin a la vida pública del icono del Nuevo Laborismo, uno de los grandes responsables, junto a Tony Blair, de llevar la formación a uno de los periodos de máximo esplendor.
Pero la pregunta ahora es si otras carreras políticas también acabarán ardiendo y hasta qué punto puede salpicar todo al inquilino de Downing Street, cuyas cuotas de popularidad están bajo mínimos en la antesala de los comicios clave de primavera.
El pasado mes de septiembre, justo cuando Donald Trump se disponía a iniciar su viaje de Estado al Reino Unido, Mandelson fue destituido con efecto inmediato como embajador británico en los Estados Unidos tras salir a la luz su relación con Epstein, que se suicidó en una cárcel de Nueva York en 2019 mientras aguardaba juicio por tráfico sexual de menores.
Pero ahora, los nuevos documentos publicados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos ahondan no sólo en la intensa amistad entre ambos, sino en la ayuda mutua que existía entre el político británico y el financiero pederasta que podría incluir en delito.
Y es que Mandelson podría enfrentarse a una investigación policial, después de que Scotland Yard haya confirmado que está revisando informaciones sobre una presunta conducta indebida en el ejercicio de un cargo público, ya que reenvió a Epstein información sobre actividades del Gobierno cuando era ministro de Empresa.
El intercambio de emails revela que Mandelson dio aviso anticipado a Epstein de un rescate de 500.000 millones de euros de la UE para salvar el euro; le envió información interna del Gobierno sobre el estado de la economía británica en 2009; presionó al Tesoro sobre política bancaria en 2009, a sugerencia de Epstein; ayudó a un banquero de inversión amigo de Epstein a cerrar un acuerdo con el Gobierno para comprar un activo rentable en 2010 y posteriormente trató de obtener beneficios a través de su banco.
Por otra parte, Epstein realizó pagos a Mandelson de 75.000 dólares entre 2003 y 2004, y también a su marido, Reinaldo Avila da Silva, de 10.000 libras en 2009. Mandelson escribió en su carta de dimisión: “Alegaciones que considero falsas, según las cuales hizo pagos financieros a mi favor hace 20 años, de los que no tengo constancia ni recuerdo alguno, deben ser investigadas por mí”.
Los correos están enterrados en un archivo de 5.909 documentos, por lo que buena parte del Partido Laborista teme con nerviosismo si habrá más material embarazoso. La pregunta ahora es cómo va a gestionar el Gobierno esta crisis, por qué se nombró a Mandelson como embajador si ya había indicios de su amistad con el pedófilo norteamericano y en qué situación pone todo esto al primer ministro y su asesor más cercano, Morgan McSweeney, que luchó con ahínco por ese nombramiento.
La oposición conservadora tiene previsto forzar este miércoles una votación para que el Gobierno publique más información relacionada con Mandelson. La votación no sería necesariamente vinculante, pero podría resultar muy incómoda para los diputados laboristas si el Gobierno intenta tumbar la moción. Según la BBC, hay muchos diputados de las propias filas del premier que están pensado en votar junto a los conservadores.
Pese a toda la polémica, Mandelson no parece que vaya a desaparecer en silencio. “Esconderse bajo las piedras sería una respuesta desproporcionada a un puñado de correos históricos equivocados, que lamento profundamente haber enviado. De no ser por los correos, seguiría en Washington”, explicaba en una entrevista con The Times en la que admite que su marido aceptó dinero de Epstein, para financiar un “curso de osteopatía” y describe a Epstein como un “maestro manipulador”, pero también como alguien “exteriormente, completamente encantador, atractivo y muy inteligente”.
Pese a pasar tanto tiempo con Epstein, Mandelson dice que “no hay nada que pueda contar al Congreso estadounidense que no sepan ya”, porque no tuvo contacto con los “aspectos criminales de su vida”. Entre otros, Bill y Hillary Clinton ya han aceptado declarar ante el comité de la Cámara que investiga el caso Epstein. Por su parte, Andrés, el hermano de Carlos III, destituido de todos sus títulos por su relación con el pedófilo, también podría verse obligado a declarar.
El “Príncipe de las tinieblas” nació en 1953 en el seno de la aristocracia laborista. Fue una figura clave dentro del Partido Laborista ya que ayudó a Tony Blair a ganar las elecciones generales de 1997 y después ocupó varios ministerios. Temido tanto por enemigos como por amigos. Egocéntrico, sibilino, oscuro. Inteligente, sin escrúpulos y sobre todo brillante negociador.
