La teoría del perdón del consumidor y el caso de Bad Bunny; de la cancelación y el rechazo al artista número 1 del mundo
En la cultura digital, donde la 'cancelación' parece inmediata y definitiva, el regreso de una figura pública al centro de la conversación plantea una pregunta interesante: ¿realmente el público olvida o simplemente decide perdonar?Este cuestionamiento surge a partir del reciente momento de éxito y reconocimiento de Bad Bunny(Benito Antonio Martínez Ocasio),quien pasó de enfrentar críticas y cierto desgaste de imagen a reconectar masivamente con su audiencia gracias a un nuevo álbum exitoso.Hace unos días el cantante puertorriqueño escribió una página histórica en los Premios Grammy 2026 al ganar el Grammy al Álbum del Año con su disco Debí Tirar Más Fotos, convirtiéndose en el primer artista latino y el primer álbum completamente en español en recibir este premio tan prestigioso en la historia de la gala. View this post on Instagram
Con este logro no solo afirmó su estatus como uno de los artistas más influyentes del mundo, sino que también representó un momento de orgullo cultural para Puerto Rico y la música en español en el escenario global, al dedicar su triunfo a su tierra natal y a quienes emigran persiguiendo sus sueños, sin embargo, no todo ha sido bueno a lo largo de su carrera.La Época en la que Bad Bunny estuvo canceladoEsta etapa de mala racha para el cantante comenzó en enero de 2023, cuando se viralizó un video en el que Bad Bunny arrojó el celular de una fan que intentaba grabarlo de cerca. El gesto desató una ola de críticas y abrió un debate en redes sobre los límites entre la vida privada de los artistas y el acceso que sienten tener algunos seguidores. Como reacción inmediata, una parte del público lo “canceló” y su imagen cercana se vio momentáneamente afectada.Bad Bunny is under fire for throwing away a fan’s phone after they violated his personal space in the Dominican Republic. pic.twitter.com/bz1LsMz8Oz— Pop Crave (@PopCrave) January 2, 2023
Meses después de ese episodio lanzó Nadie sabe lo que va a pasar mañana, un álbum que resultó polarizante. Para muchos fans no cumplió las expectativas que había dejado Un verano sin ti, un disco mucho más melódico y accesible que había conectado con audiencias amplias.En contraste, el nuevo proyecto apostó por regresar al género con el que el artista comenzó antes de ganar fama masiva, un sonido más trapero y una narrativa introspectiva, lo que generó división entre quienes valoraron su regreso a las raíces y quienes esperaban una continuidad del estilo anterior.Por meses se mantuvo en el debate la crisis de imagen pública que atravesó Bad Bunny, pues tras su gira que realizo únicamente en Estados Unidos y Puerto rico, el artista comenzó a entrar a una cultura de corriente anglo y eurocéntrica al mantener una relación amorosa con la famosa Kendall Jenner. Muchos de sus fans señalaron que ya no se sentían identificados con el artista pues "estaba olvidando sus raíces" ya que comenzó a experimentar con un estilo diferente. ¿Cómo Bad Bunny pasó de estar cancelado a ser adorado masivamente otra vez?Lo que muchos fans interpretaban como la caída definitiva del “Conejo Malo” encontró un freno en enero de 2025 con la llegada de su nuevo álbum Debí tirar más fotos. El proyecto no solo reactivó el entusiasmo de su audiencia, sino que lo colocó nuevamente en el centro de la conversación cultural, al perfilarlo como una voz con resonancia política dentro del panorama actual.Su propuesta volvió a popularizar la salsa y otros ritmos latinos, acompañados de letras que miran hacia la migración y el desarraigo de su Puerto Rico natal. El álbum se percibió como una declaración identitaria, una especie de bandera simbólica que dialoga con la realidad de muchos migrantes en Estados Unidos y con las violencias que atraviesan, conectando la experiencia personal con una dimensión social más amplia.Esta nueva era, borro automáticamente todo comportamiento por el que fue criticado en el pasado, donde no solo recupero a sus fans también ganó la aceptación de quienes no lo eran,ampliando su público a generaciones que chocaban con lo que el representaba.Este fenómeno puede explicarse desde la teoría del perdón del consumidor, desarrollada a partir de estudios en economía y marketing sobre el comportamiento del público. En este marco, el “perdón” alude a cómo los consumidores reaccionan ante una crisis de imagen de una marca o figura pública.Más que olvidar el error, implica evaluar si existen señales de cambio o reparación. Los estudios señalan que, tras una crisis, suelen darse dos rutas de recuperación: Una depende de acciones que reconstruyan la confianza y la otra de la lealtad previa del público, que puede sostener el vínculo pese a la falta.La ruta que Bad Bunny eligió no fue la de una compensación material (money recovery), sino la de una recuperación emocional (emotional recovery), percibida por su audiencia como genuina y real. DTMF fue el puente afectivo con su público, apeló a la nostalgia y al duelo por las personas y momentos que ya no están, invitando a valorar el presente y a honrar las raíces.
Con este logro no solo afirmó su estatus como uno de los artistas más influyentes del mundo, sino que también representó un momento de orgullo cultural para Puerto Rico y la música en español en el escenario global, al dedicar su triunfo a su tierra natal y a quienes emigran persiguiendo sus sueños, sin embargo, no todo ha sido bueno a lo largo de su carrera.La Época en la que Bad Bunny estuvo canceladoEsta etapa de mala racha para el cantante comenzó en enero de 2023, cuando se viralizó un video en el que Bad Bunny arrojó el celular de una fan que intentaba grabarlo de cerca. El gesto desató una ola de críticas y abrió un debate en redes sobre los límites entre la vida privada de los artistas y el acceso que sienten tener algunos seguidores. Como reacción inmediata, una parte del público lo “canceló” y su imagen cercana se vio momentáneamente afectada.Bad Bunny is under fire for throwing away a fan’s phone after they violated his personal space in the Dominican Republic. pic.twitter.com/bz1LsMz8Oz— Pop Crave (@PopCrave) January 2, 2023
Meses después de ese episodio lanzó Nadie sabe lo que va a pasar mañana, un álbum que resultó polarizante. Para muchos fans no cumplió las expectativas que había dejado Un verano sin ti, un disco mucho más melódico y accesible que había conectado con audiencias amplias.En contraste, el nuevo proyecto apostó por regresar al género con el que el artista comenzó antes de ganar fama masiva, un sonido más trapero y una narrativa introspectiva, lo que generó división entre quienes valoraron su regreso a las raíces y quienes esperaban una continuidad del estilo anterior.Por meses se mantuvo en el debate la crisis de imagen pública que atravesó Bad Bunny, pues tras su gira que realizo únicamente en Estados Unidos y Puerto rico, el artista comenzó a entrar a una cultura de corriente anglo y eurocéntrica al mantener una relación amorosa con la famosa Kendall Jenner. Muchos de sus fans señalaron que ya no se sentían identificados con el artista pues "estaba olvidando sus raíces" ya que comenzó a experimentar con un estilo diferente. ¿Cómo Bad Bunny pasó de estar cancelado a ser adorado masivamente otra vez?Lo que muchos fans interpretaban como la caída definitiva del “Conejo Malo” encontró un freno en enero de 2025 con la llegada de su nuevo álbum Debí tirar más fotos. El proyecto no solo reactivó el entusiasmo de su audiencia, sino que lo colocó nuevamente en el centro de la conversación cultural, al perfilarlo como una voz con resonancia política dentro del panorama actual.Su propuesta volvió a popularizar la salsa y otros ritmos latinos, acompañados de letras que miran hacia la migración y el desarraigo de su Puerto Rico natal. El álbum se percibió como una declaración identitaria, una especie de bandera simbólica que dialoga con la realidad de muchos migrantes en Estados Unidos y con las violencias que atraviesan, conectando la experiencia personal con una dimensión social más amplia.Esta nueva era, borro automáticamente todo comportamiento por el que fue criticado en el pasado, donde no solo recupero a sus fans también ganó la aceptación de quienes no lo eran,ampliando su público a generaciones que chocaban con lo que el representaba.Este fenómeno puede explicarse desde la teoría del perdón del consumidor, desarrollada a partir de estudios en economía y marketing sobre el comportamiento del público. En este marco, el “perdón” alude a cómo los consumidores reaccionan ante una crisis de imagen de una marca o figura pública.Más que olvidar el error, implica evaluar si existen señales de cambio o reparación. Los estudios señalan que, tras una crisis, suelen darse dos rutas de recuperación: Una depende de acciones que reconstruyan la confianza y la otra de la lealtad previa del público, que puede sostener el vínculo pese a la falta.La ruta que Bad Bunny eligió no fue la de una compensación material (money recovery), sino la de una recuperación emocional (emotional recovery), percibida por su audiencia como genuina y real. DTMF fue el puente afectivo con su público, apeló a la nostalgia y al duelo por las personas y momentos que ya no están, invitando a valorar el presente y a honrar las raíces.
