No es Argentina: China desafía a Estados Unidos y realiza compra histórica de 25 cargas de soja a este país de América Latina
En 2026, China, el mayor importador de soja a nivel mundial, volvió a dirigir su mirada hacia otro país de América Latina como su principal fuente de abastecimiento. Esta decisión se da incluso después de que el gigante asiático concretara un primer volumen de compras a Estados Unidos, en el marco de una tregua comercial alcanzada con Washington.
Los procesadores chinos firmaron contratos para la adquisición de soja desde dicho país, impulsados por márgenes de molienda más favorables y por precios que resultan más competitivos. Estas condiciones no solo reducen el costo por tonelada, sino que también mejoran la rentabilidad de la cadena industrial, lo que fortalece el atractivo de este proveedor frente a otras alternativas disponibles en el mercado internacional.
¿De qué país de América Latina, China realizó la compra de soja?
Durante las últimas semanas, los importadores chinos aseguraron la compra al menos 25 cargamentos de soja de Brasil, con entregas concentradas principalmente en marzo y abril. La decisión estuvo motivada por márgenes de rentabilidad favorables, según operadores con conocimiento directo de las operaciones. En paralelo, y de acuerdo con las mismas fuentes —que solicitaron reserva de identidad por no estar autorizadas a declarar—, las empresas estatales evitaron comprometerse con cargamentos procedentes de Estados Unidos.
Este giro se explica, en gran parte, por la cosecha récord que Brasil proyecta para la campaña 2025/26, estimada en 182,2 millones de toneladas. El abundante volumen motivó a la baja los precios de la soja sudamericana, que quedaron claramente por debajo de los valores estadounidenses. A esta diferencia se suma el factor arancelario: mientras la soja brasileña paga un gravamen del 3 %, la estadounidense enfrenta una tarifa del 13 %, lo que refuerza la preferencia de los molinos privados chinos por el producto sudamericano.
La demanda china sostiene el crecimiento del comercio de soja
Analistas y operadores del mercado prevén que los envíos de soja brasileña hacia China podrían rondar los 85 millones de toneladas entre septiembre de 2025 y agosto de 2026, una cifra que implicaría un crecimiento frente a la campaña anterior.
Este incremento está respaldado por la sólida demanda interna del gigante asiático. A pesar de los intentos por reducir los excedentes, el tamaño del stock porcino se mantiene elevado, lo que sostiene un consumo sostenido de harina de soja, un insumo clave para la alimentación del sector ganadero.
La estabilidad de este consumo profundiza la necesidad de China de contar con proveedores externos que ofrezcan precios competitivos. En un plano más general, esta situación pone de relieve que el comercio internacional no se define únicamente por decisiones políticas, sino también por factores como la escala productiva, la eficiencia de costos y las condiciones propias del mercado.
La soja, eje del conflicto comercial entre EE.UU. y China
En un primer momento, Pekín optó por rechazar los cargamentos de soja provenientes de Estados Unidos a medida que la relación bilateral se deterioraba. Sin embargo, el escenario cambió con un acercamiento más amplio entre ambos países. En los últimos tres meses, China adquirió cerca de 12 millones de toneladas de soja estadounidense, cumpliendo así con el compromiso asumido por la administración de Donald Trump en noviembre pasado.
Una vez satisfecha esa obligación, el foco volvió a desplazarse hacia Brasil. “Tiene todo el sentido aumentar las compras de soja brasileña después de cumplir con el compromiso de Estados Unidos”, dijo Meng Zhangyu, analista de Wuchan Zhongda Futures Co. “Los suministros brasileños son mucho más baratos”. Según operadores del mercado, considerando flete y costos adicionales, la soja estadounidense llega a China a un precio muy superior al de su par brasileña para febrero, lo que haría que su procesamiento genere fuertes pérdidas.
De cara al mediano plazo, Washington sostiene que Pekín se comprometió a comprar al menos 25 millones de toneladas de soja estadounidense por año hasta 2028, y no descarta que el país retome nuevas adquisiciones hacia finales de este año. En esa línea, Hanver Li, analista jefe de Shanghai JC Intelligence Co., señaló que mientras el marco del acuerdo comercial entre ambas potencias se implemente sin contratiempos, "China debería poder llevar a cabo el acuerdo y seguir comprando soja estadounidense”.
