ru24.pro
World News in Spanish
Февраль
2026
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28

Escasez de agua en Lima: miles de familias en riesgo por falta de cisternas y cortes diarios de servicio

0

En las zonas periféricas de Lima, el día empieza con una pregunta básica: ¿alcanzará el agua? En baldes, bidones o cilindros, miles de familias almacenan lo indispensable para beber, cocinar o asearse, lo que se ha vuelto una rutina marcada por la escasez. En la capital del país —una de las ciudades más grandes del mundo asentadas en un desierto— el acceso al agua sigue siendo desigual y precario.

En el Perú, más de 11 millones de personas no acceden a un servicio adecuado de agua potable, según cifras del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) y la Encuesta Nacional de Programas Presupuestales (Enapres). De ese total, 3,5 millones no cuentan con conexión a la red pública y 7,6 millones carecen de alcantarillado, una brecha que expone a amplios sectores de la población a riesgos sanitarios permanentes.

Servicio de agua por horas

En el asentamiento humano Las Flores de Villa, en San Juan de Miraflores, el servicio de agua potable llega, pero solo durante la madrugada y las primeras horas de la mañana. Esto obliga a las familias a almacenar agua en baldes y tachos para cubrir sus necesidades básicas. Su secretario general, Jeyson Buitrón, explicó que el recorte no siempre fue así y que el contrato original con Sedapal garantizaba la prestación continua: “Iniciamos con el servicio las 24 horas y eso está establecido en nuestros recibos del año 2006 ”.

Según indicó, la reducción comenzó alrededor de 2018 o 2019 y se agravó progresivamente: “A inicios del año 2025 hemos tenido un corte abrupto de las 18–20 horas a 5, 6, 7 horas”. Aunque en los documentos figura un abastecimiento de ocho horas, Buitrón aseguró que ese número no se cumple. “A veces solo por 4 horas. Los domingos es más grave”, añadió.

Sin abastecimiento para trabajar

La limitación impacta también en el mercado Flores de Villa, donde el suministro no cubre la jornada diaria. El presidente del mercado, Alberto Huacho, indicó que el servicio empieza de madrugada, pero se interrumpe antes del mediodía: “El agua llega a las cinco y media, seis, y se va a las diez, once”. Además, advirtió que la presión es irregular.

La comerciante Judy Agurto relató cómo deben racionar el recurso para seguir trabajando. “Un ratito viene, pero poquitito. Tenemos que juntar en ollas”, contó, y agregó que se ven obligados a comprar agua de manera colectiva para continuar con sus actividades. “No nos dura ni una semana”, señaló. En las viviendas ocurre algo similar. El jefe de prensa del asentamiento, Juan Soriano, explicó que el problema se extiende a varios sectores. Estimó que la escasez afecta a 15 asentamientos humanos, lo que representa “entre 25.000 y 28.000 personas”.

Pero Jeyson Buitrón calcula que en todo el distrito son 30 organizaciones vecinales con el mismo problema, por lo que resulta complicado agruparse. A pesar de ello, el 18 de enero, alrededor de 1.000 vecinos de la zona bloquearon parte de la Panamericana Sur como medida de protesta por cortes del servicio.

Ante esta problemática, hace unos días, la Contraloría advirtió riesgo en la distribución de agua potable con camiones cisterna en 10 distritos de Lima, debido a que no se encontró un contratista que provea el servicio. Esto implica que el recurso no llegará a 941 asociaciones de vivienda, según informó la entidad, y ya afecta a sectores de Villa María del Triunfo, San Juan de Miraflores, Lurín, Pucusana, Punta Hermosa, San Bartolo, Punta Negra, Cieneguilla, La Molina y Pachacamac.

Sobrecostos: ‘‘Pagamos por aire’’

Por su parte, Eduardo, vecino del sector, cuestionó el incremento de los recibos pese al racionamiento. “Hasta mayo del año pasado pagábamos 35 o 40 soles, ahora muchos pagan 80, 90, 140”, señaló. Pese a los reclamos y las reuniones con las autoridades, los vecinos advirtieron que la limitación persiste. En la última reunión con el gerente de Sedapal, les prometieron resolver el problema en cuatro meses, tiempo que, afirman, es risible.

La falta de agua en Lima no responde a una sola causa. Para Rafael Rojas Ramos, ingeniero y presidente del Capítulo de Ingeniería Sanitaria del Colegio de Ingenieros del Perú (CIP) – Lima, se trata de un problema estructural que se expresa en un indicador clave: la continuidad del servicio. “En Barranco o Miraflores, la continuidad es de 24 horas, pero en las zonas periféricas puede ser interdiaria o de solo seis horas al día”, explicó. Esa desigualdad, sostuvo, responde a una combinación de factores que el Estado no ha logrado resolver. Uno de ellos es el estrés hídrico.

El experto precisó que Sedapal depende principalmente de fuentes de agua dulce, como el río Rímac, cuya disponibilidad varía según la estacionalidad y los eventos climáticos. A ello se suma el crecimiento urbano desordenado y la falta de cierre de brechas en infraestructura. “Llevar agua a las zonas altas involucra bombeo, energía eléctrica, tuberías e inversión. Eso no se hace de la noche a la mañana”, señaló Rojas.

Advierten riesgo en la salud pública

El exministro de Salud, Víctor Zamora, cuestionó la seguridad del agua distribuida por cisternas. “No estoy convencido de que sea segura”, señaló, y añadió que se paga un precio alto por el recurso: “Hervir no es barato”. Por su parte, el infectólogo y exdecano del Colegio Médico Ciro Maguiña afirmó: “Las enfermedades entéricas aparecen cuando no hay agua ni higiene’’.

Responsabilidades y silencios

En una capital donde no llueve, el agua define la vida cotidiana. La insuficiencia del recurso es un reflejo de desigualdad, falta de planificación y abandono estatal. Mientras millones de personas racionan cada litro, la crisis avanza sin soluciones estructurales. Al cierre de esta edición, Sedapal y el Ministerio de Vivienda decidieron no responder a las consultas.

¡Sigue a La República en WhatsApp! Únete a nuestro canal desde tu celular y recibe las noticias más importantes de Perú y el mundo en tiempo real.