Cenan en un restaurante de Vigo, piden la cuenta y horas después reciben una llamada que les deja sin palabras
Lo que debía ser una cena tranquila en un restaurante de Vigo terminó convirtiéndose en una anécdota viral que ha generado debate sobre la atención al cliente y los límites de la hostelería. Una usuaria de TikTok, conocida como @meeeriva, relató la experiencia que vivió junto a su pareja y que ha acumulado miles de visualizaciones y más de 1.400 comentarios.
La pareja acudió a un local con menú degustación, donde el camarero les propuso un juego para hacer la velada más divertida: podían elegir un vino ellos mismos o dejar que el restaurante seleccionara uno y, al final de la cena, intentar adivinar cuál era. “Jugamos a tu juego”, explicó la joven en su vídeo. El camarero escogió la botella y no se la mostró en ningún momento.
La cena transcurrió con normalidad y, aunque no acertaron el vino, ambos coincidieron en que estaba “muy bueno”. La sorpresa llegó al pedir la cuenta: el precio de la botella era de 28 euros, una cantidad que consideraron razonable. Sin embargo, al revisar el ticket, comprobaron que no aparecía. Pensaron entonces que quizá el restaurante había decidido invitarles por participar en el juego.
Pagaron en efectivo, dejaron 10 euros de propina y se marcharon sin que nadie mencionara nada. Pero la historia dio un giro inesperado horas después.
El restaurante pidió un Bizum inmediato por un error en la factura, generando indignación en redes
A las 00:50 de la madrugada, ya en casa, recibieron una llamada del restaurante. “No eran horas”, comentó la usuaria. Al otro lado del teléfono, un empleado les explicó que, al cuadrar la caja, habían detectado que faltaban los 28 euros del vino y que necesitaban “arreglarlo”.
La pareja ofreció acudir al día siguiente para pagar la diferencia, pero desde el local les pidieron que hicieran un Bizum inmediato por el importe. “Nos quedamos paralizados”, relató la joven, que consideró el gesto “cutre” y fuera de lugar, especialmente teniendo en cuenta que el error había sido del propio restaurante.
Aunque la comida les había encantado y tenían intención de volver, la llamada nocturna y la insistencia en cobrarles por teléfono les hizo cambiar de opinión. “No volveremos”, concluyó.
El vídeo ha generado un intenso debate en redes: algunos usuarios defienden que el restaurante tenía derecho a reclamar el pago, mientras que otros consideran inaceptable llamar a un cliente pasada la medianoche por un fallo interno.
