El hijo de Paulina Rubio y Colate declarará por primera vez ante la jueza en la batalla por su custodia
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La batalla legal entre Paulina Rubio y Nicolás Vallejo-Nágera , conocido como Colate, suma un nuevo y delicado capítulo en la Corte Familiar de Miami. Tras más de una década de litigios intermitentes, el proceso entra en una fase decisiva: por primera vez, su hijo en común, Andrea Nicolás, de 15 años, declarará directamente ante la jueza Marlene Fernández Carabetzos para expresar con quién desea vivir de forma permanente. La magistrada tomó esta decisión luego de analizar el informe elaborado por Amber Glaser, abogada designada como guardiana legal del menor, un documento de 23 páginas que retrata un entorno familiar marcado por el conflicto, el desgaste emocional y una relación altamente deteriorada entre ambos progenitores. El testimonio del adolescente, poco habitual en este tipo de procesos, supone un giro significativo en un caso que hasta ahora se había sustentado en evaluaciones periciales, informes psicológicos y las versiones contrapuestas de sus padres. El informe presentado ante la Corte no solo pone el foco en la situación del menor, sino también en la dinámica entre Paulina Rubio y Colate. Según el documento, ambos mantienen una relación que la propia guardiana califica como perjudicial, describiéndolos como «tóxicos el uno para el otro» , con un impacto directo en el bienestar emocional de su hijo. El expediente detalla un clima de ansiedad , frustración y tensión constante , atribuido a años de enfrentamientos judiciales y personales. En ese contexto, Glaser señala que los dos padres han influido negativamente en el menor, aunque subraya que Paulina Rubio ha contribuido de manera significativa a una dinámica familiar negativa, con dificultades de comunicación y el uso de tácticas disciplinarias consideradas inadecuadas. Entre los puntos más sensibles del informe figuran los relatos del propio Andrea Nicolás sobre episodios de conflicto con su madre, incluyendo supuestos altercados físicos y situaciones de control, como la retirada del teléfono móvil incluso cuando intentaba comunicarse con la guardiana legal. Estas acusaciones han sido utilizadas por la defensa de Colate como uno de los principales argumentos para solicitar una revisión profunda del régimen de custodia. Desde el entorno de la cantante, sin embargo, se ha puesto en duda la veracidad de estos hechos, atribuyéndolos a una posible manipulación emocional y cuestionando la versión presentada por el menor y su entorno paterno. La audiencia en la que Andrea Nicolás declarará marcará un antes y un después en el proceso. Fuentes judiciales en Miami confirmaron que será la propia Amber Glaser quien se encargue de trasladar al adolescente y de velar por que su comparecencia se realice respetando tanto los protocolos legales como su estabilidad emocional. El joven, nacido en Miami en 2010, ha vivido entre Estados Unidos y España desde la separación de sus padres. En los últimos años, su relación con Paulina Rubio se ha mostrado cada vez más distante , mientras que con su padre ha mantenido un vínculo más visible, compartiendo tiempo juntos y una relación que el propio Colate ha descrito públicamente como cercana. El pasado verano, un juzgado de Miami concedió a Colate la custodia temporal del menor, permitiéndole pasar varios meses en España. Aquella decisión, inicialmente pensada como una medida provisional, terminó convirtiéndose en el detonante de un nuevo escenario legal. Ahora, con su testimonio directo, la jueza podrá valorar no solo los informes técnicos, sino también los deseos y la percepción personal de Andrea Nicolás sobre su entorno familiar y su futuro. Una declaración que podría inclinar de forma definitiva una batalla que se ha prolongado durante más de diez años y que, por primera vez, coloca la voz del hijo en el centro del conflicto.
