¿Ahora grada de animación? A buenas horas mangas verdes
19 de mayo de 2024. Durante el Barça 3-Rayo 0, la Grada d’Animació situada bajo la puerta de Maratón de Montjuïc canta “Xavi sí, Laporta no” en distintos momentos del encuentro. Ese fue el principio del fin. El de Xavi, fulminado una semana después, y el de la Grada que se clausuró de forma indefinida a noviembre de ese mismo año. Mano dura por lo que el Club definió como “incumplimiento de las obligaciones de la grada”. A los grupos de animación les obligaban a pagar inmediatamente 21.000 euros por 14 sanciones acumuladas de la Liga, la UEFA y la Generalitat. Lo nunca visto. ¿Su pecado? Insultos y el encendido de alguna bengala. No hubo negociación: se les veta, se cierra y punto. El Barça ganó la Liga con Flick, en Montjuïc y sin la Grada de Animación, reclamada a menudo por la afición y por parte de los jugadores. Durante un año y medio, el Club ha menospreciado a esos grupos y la interlocución ha sido prácticamente imposible. Mientras, la junta de Laporta presentaba en la última Asamblea un nuevo modelo de Animación que ocuparía esas 1.247 localidades del Gol Sur que hasta hoy siguen vacías en el Camp Nou. El proyecto, bautizado como Gol 1957, no entusiasmó a nadie. Y menos, a los cuatro grupos de animación, Almogàvers, Nostra Ensenya, Front 532 y Supporters Barça que estaban recogiendo miles de firmas para un potente acto conjunto. Y, de pronto, el Club se reunió con ellos el pasado lunes para fumar la pipa de la paz en “una mesa de diálogo”. Justo en la misma semana que Laporta anunció la fecha de las elecciones. Bien está lo que bien acaba, si es por el bien del Barça. Mientras a unos se les intentará silenciar, a otros se les ha visto el plumero.
