Festival Internacional Jazz Plaza: sentimiento, corazón y verdad
El Festival Internacional Jazz Plaza celebrará su edición 41 del 25 de enero al 1 de febrero, con la participación de 286 artistas extranjeros y 70 estudiantes de escuelas de arte de varias provincias, según se confirmó en conferencia de prensa realizada este martes en el hotel Meliá Cohiba, de la capital.
Su comité organizador dio a conocer que esta edición celebrará la unión de todas las artes, con un énfasis especial en la enseñanza artística y el propósito de hacer que el jazz tome las calles, teatros y plazas de las ciudades.
Catalogado por Fernando León Jacomino, viceministro de Cultura, como «el festival de festivales», se desarrollará de forma simultánea en La Habana, Santa Clara, Santiago de Cuba y Holguín, con decenas de espacios destinados a conciertos y actividades académicas.
En su programación reunirá a reconocidos músicos nacionales e internacionales como Ayo Brame, de Estados Unidos, Yasek Manzano, de Cuba, la Orquesta Nacional de Jazz, de México e Igor Butman & The Moscow Jazz Orchestra, de Rusia, entre tantísimos otros.
Asimismo, reafirmará su vocación de integrar distintas expresiones artísticas al escoger como imagen la obra El Guateque, de Alfredo Sosabravo, Premio Nacional de Artes Plásticas 1997, y continuar así una tradición en la que se selecciona la impronta de un pintor de prestigio para representar su imagen oficial.
En la conferencia de prensa se lanzó el concurso fotográfico Crónicas de Luz, dirigido a artistas del lente amateurs y profesionales que contribuyan al registro de la memoria del evento desde los camerinos, los escenarios y el público en general.
La musicóloga Nery González Bello subrayó que “el festival crece en su programación artística y en su alcance académico mediante la inclusión de clases magistrales que se impartirán por figuras como el saxofonista Yosvany Terry, el pianista Jorge Luis Pacheco y la agrupación Vocal Sampling”.
Otra de las novedades se centrará en la incorporación del proyecto Casa Corazón Feliz como un espacio dedicado a las infancias y al acercamiento temprano al jazz a través de intercambios musicales, según explicó Indira Fajardo, presidenta del Instituto Cubano de la Música.
Como preludio se realizarán una serie de conciertos pre-festivales donde, por primera vez en su historia, se incluirá uno protagonizado por su director artístico, Roberto Fonseca, en la urbe santiaguera el 24 de enero, si bien el músico adelantó que el reto en el futuro será la expansión hacia otros territorios como Matanzas y Camagüey.
Estas presentaciones, escribió Leyda Bravo en la edición inicial del periódico del evento, junto a los talleres teóricos que se desarrollarán en paralelo, no representarán solo aperturas, sino cimientos que conllevarán a la construcción de una comunidad expectante, lista para recibir la avalancha creativa a partir del 25 de enero.
Desde sus inicios, la cita ha devenido uno de los espacios musicales más relevantes de Cuba y de la región, cualidad que se ratificará también en los próximos, a decir de Roberto (Bobby) Carcassés, Premio Nacional de Música y fundador de este festival que, una vez más, demostrará que el jazz en Cuba, pese al contexto socioeconómico actual, se impone como
