Qué es la "bazuca comercial" que la UE podría activar ante las amenazas de Trump por Groenlandia
Donald Trump quiere hacerse con Groenlandia, y no está dispuesto a aceptar un no por respuesta, incluso si esto supone reiniciar una guerra comercial con Europa. El sábado el presidente de EE UU amenazó con imponer un arancel del 10% a los productos de ocho países europeos que ya han mostrado su negativa a facilitar la anexión de la isla ártica, además de enviar un pequeño contingente para apoyar su soberanía.
Los países en cuestión son Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia, y con la nueva medida arancelaria busca presionar para el cierre de un acuerdo "para la compra total y plena" de la isla por parte de Washington. El republicano fue más allá, al advertir a través de Truth Social que las tarifas podrían aumentar a un 25% en junio.
Estas nuevas amenazas se producen apenas unos meses después de que EE UU y la UE cerraran un acuerdo comercial por el que se imponía una tasa del 15% a la gran mayoría de exportaciones del bloque comunitario. La respuesta de los principales líderes europeos no ha tardado en llegar. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen calificó este martes en el Foro de Davos las tarifas de Trump como un "error" y anticipó una respuesta comunitaria "firme, unida y proporcionada".
En este contexto, el presidente francés, Emmanuel Macron, ha vuelto a elevar el tono reclamando el uso del "bazuca comercial", un instrumento anticoerción creado por las instituciones comunitarias.
¿En qué consiste la bazuca comercial?
El Anti-Coercion Instrument (ACI), instrumento anti-coerción en español, fue aprobado en 2023 por la Unión Europea, con el fin de actuar como arma "disuasoria" en caso de conflictos comerciales, "y así defender mejor sus intereses y los de sus Estados miembros en el escenario global", apunta la Comisión en su página web.
En definitiva, el ACI dota a los miembros de la UE de un marco jurídico para responder a la coacción. Dentro del mismo, se pueden aprobar contramedidas como la imposición de aranceles, restricciones al comercio de servicios, aspectos relacionados con los derechos de propiedad intelectual, limitaciones al acceso de inversión extranjera directa y contratación pública, entre otros.
Asimismo, como apunta la web del Ejecutivo europeo, "incluye plazos y procedimientos para que las partes interesadas afectadas por la coacción puedan ponerse en contacto con la Comisión y participar en una consulta con los actores implicados antes de adoptar contramedidas" o permite a la UE solicitar a un tercer país asumir los daños causados por sus acciones.
¿Cómo se puede presentar?
Desde la Comisión se insta a los entes afectados a remitir información relevante que acredite el impacto en su comercio o inversiones, con el fin de facilitar la toma de decisiones. Las aportaciones podrán enviarse de manera confidencial a través de un punto de contacto único habilitado a tal efecto.
Por su parte, el presidente francés ha subrayado la necesidad de activar la medida al considerar que "no se nos respeta, ni se respetan las reglas del juego". En paralelo, los Veintisiete analizan la posible imposición de contramedidas económicas a Estados Unidos por un valor de 93.000 millones de euros, una cuestión que será debatida el próximo jueves en la cumbre extraordinaria de Bruselas.
