Un cordobés afectado por las cancelaciones del accidente de Adamuz regresa a su casa por BlaBlaCar 14 horas después de lo previsto: "No nos ofrecían alojamiento"
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Las consecuencias del catastrófico accidente ferroviario acontecido en Adamuz (Córdoba), con al menos 39 víctimas mortales y unos 150 heridos como mayor impacto en lo que constituye la mayor tragedia vivida en Andalucía en décadas; se traducen además en las historias personales de las miles y miles de personas afectadas por la cancelación del tráfico ferroviario de alta velocidad entre Andalucía y Madrid. Así queda de manifiesto por ejemplo en el caso de Juan Antonio, un cordobés que tras pasar el fin de semana en Madrid, a las 19.35 horas de este pasado domingo había subido en dicha ciudad a un tren Iryo con destino a Córdoba, la ciudad donde reside y trabaja. Aunque intentó adelantar su billete finalmente no le fue posible, emprendió su viaje a las 19.35 horas y «a mitad de camino, el tren se detuvo», como narra este cordobés. Y es que a las 19.45 horas, un tren de la citada compañía Iryo que cubría el trayecto Málaga-Madrid descarrilaba en el tramo de vía ferroviaria de Adamuz, invadiendo tres de sus vagones la vía contigua y causando con ello la colisión y salida de vía de un tren Alvia de Renfe que viajaba en el sentido contrario, con destino hacia Huelva. Juan Antonio ha narrado cómo su tren quedó así detenido «a unos 50 o 60 kilómetros de Adamuz» y, tras media hora en dicha situación, la tripulación informó de la necesidad de regresar a Madrid , al tiempo que la información sobre el citado accidente comenzaba a correr por los teléfonos móviles de los viajeros fruto de las publicaciones de los medios de comunicación y las redes sociales. Fueron momentos de «incertidumbre y angustia» , según su relato, sobre todo porque una vez de regreso a Madrid, los viajeros de este tren fueron informados de que Iryo no les ofrecía alojamiento en la capital y sólo les era posible intentar cambiar su billete para otro tren en otro momento o solicitar la devolución del importe. Ante la cancelación del tráfico ferroviario de alta velocidad entre Madrid y Andalucía a cuenta del siniestro, este cordobés logró encontrar cobijo en la vivienda de un amigo residente en Madrid, hasta que finalmente consiguió una plaza en un viaje ofertado en la aplicación digital BlaBlaCar de viajes compartidos en coche, con salida de Madrid sobre las 05.00 horas de la madrugada. Fue así como Juan Antonio logró llegar a Córdoba sobre las 9,45 horas ya de la mañana de este lunes, unas 14 horas después de lo que tenía previsto antes de este catastrófico accidente, que sobre todo ha segado de momento la vida de 39 personas, convirtiéndose en una de las mayores tragedias que se recuerdan en Andalucía.
