Así queda la clasificación de LaLiga tras la derrota del Barcelona en la jornada 20
La jornada 20 de LaLiga ha sacudido los cimientos de la competición con un giro de guion que devuelve la emoción máxima a la lucha por el título. Tras once partidos consecutivos sumando de tres en tres, el FC Barcelona hincó la rodilla en San Sebastián, permitiendo que un Real Madrid en plena crisis de identidad se sitúe a tan solo un punto de la cabeza de la tabla. El campeonato, que parecía teñirse de azulgrana, se comprime en una semana marcada por la tecnología, la tensión ambiental en la capital y los compromisos europeos que marcarán el devenir inmediato de los aspirantes.
La caída del líder
El Barcelona visitaba Anoeta con el aura de invencibilidad que otorgan tres meses de resultados impecables. Sin embargo, se encontró con una Real Sociedad aguerrida y con la omnipresencia del videoarbitraje. Fue una noche de frustración para el equipo de Hansi Flick, que vio cómo hasta tres goles le eran anulados por posiciones adelantadas o faltas previas detectadas por la tecnología.
Desde un tanto de Fermín invalidado por una falta milimétrica de Dani Olmo en el origen de la jugada, hasta un penalti sobre Lamine Yamal que no llegó a ejecutarse porque detectó un fuera de juego previo. En ese escenario de interrupciones y dudas, la Real Sociedad supo pescar en río revuelto. Mikel Oyarzabal, con un soberbio zurdazo a la media hora de juego, batió a un Joan García que nada pudo hacer ante la potencia del disparo del capitán txuri-urdin. En la segunda parte, empató Rashford y enseguida, volvió a marcar Guedes.
Esta derrota, la primera después de once encuentros, mantiene al FC Barcelona con 49 puntos en lo más alto de la clasificación. Con este triunfo, la Real Sociedad asciende a la octava posición con 24 puntos, superando al Athletic Club en la tabla.
Un Madrid convulso sueña
Un día antes, en el Santiago Bernabéu se vivía un clima de máxima hostilidad. El Real Madrid llegaba a su cita contra el Levante sumido en una crisis total de juego y resultados, con un estadio que no ocultó su descontento. Los pitos y las protestas de la afición se dirigieron directamente a unos jugadores que parecen haber perdido la brújula, pero que, a pesar de todo, lograron sacar adelante un partido vital.
La victoria blanca, sirve para maquillar una situación interna delicada. Sin embargo, el valor matemático del triunfo es incalculable: con 48 puntos, el Real Madrid se coloca a una distancia mínima de un solo punto del liderato. LaLiga, que se daba por perdida en ciertos sectores del madridismo, vuelve a estar a tiro de piedra gracias al tropiezo del eterno rival.
Villarreal y Atlético, empatados
La tabla clasificatoria refleja ahora una igualdad que pocos preveían hace apenas siete días. El grupo de cabeza se aprieta y las distancias se reducen drásticamente, El Villarreal CF y el Atlético de Madrid comparten la tercera plaza con 41 puntos, acechando desde una distancia prudencial pero manteniéndose firmes en la zona de privilegio. Por su parte, el RCD Espanyol consolida su excelente campaña en la quinta posición con 34 puntos.
