Besteiro parchea la propuesta de la financiación autonómica
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El secretario xeral del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, reconoció este domingo que el modelo de financiación autonómica que plantea el Gobierno es «mejorable», aun defendiendo que la propuesta parte de una buena base y admite margen para ajustarla. En una entrevista concedida a Cadena SER, el líder de los socialistas gallegos afirmó que los 587 millones de euros que se plantean inicialmente para Galicia podrían incrementarse hasta una horquilla de entre 800 y 900 millones, siempre que la Xunta esté dispuesta a sentarse a negociar. A su juicio, es posible «afinar la letra y los números» si existe voluntad política. Besteiro contrapuso tres posiciones: la del BNG, al que acusa de aferrarse al concierto económico pese a considerarlo «perjudicial para Galicia»; la del Gobierno central, que propone un sistema —reconoció— susceptible de mejoras; y la del PP gallego, al que reprocha no tener modelo propio. «Lo curioso es que el Partido Popular no enseña ninguno. Si lo tiene, no lo muestra, y si no lo muestra, por algo será», señaló. El líder socialista insistió en que el margen de mejora pasa por negociar variables clave para Galicia, como el envejecimiento, la dispersión poblacional o el Fondo de Compensación Interterritorial. Argumentó que «el modelo es bueno, pero hay que ajustarlo», subrayando que ese ajuste solo es posible si la Xunta abandona el «no» sin diálogo. Así que, frente al rechazo frontal que ya había expresado el Gobierno gallego, el dirigente socialista apuesta por introducir correcciones al planteamiento estatal en lugar de descartarlo de lleno. Porque Besteiro cargó con dureza contra el presidente gallego, Alfonso Rueda, acusándolo de «cobardía política» y de plegarse a las directrices del líder de su partido, Alberto Núñez Feijóo. Le reprochó, además, rechazar la condonación de los 4.000 millones de deuda mientras Galicia renuncia a fondos en vivienda, escuelas infantiles o servicios públicos. «Si no negocia, tendrá que pedir perdón a los gallegos por no defender sus intereses», apostilló. Por contra, el viernes Rueda había manifestado públicamente que el modelo que quiere implantar el Gobierno «destroza» a Galicia al romper con los principios de igualdad y solidaridad entre territorios, beneficiando de forma desproporcionada a Cataluña mediante la ordinalidad y una negociación bilateral. El presidente de la Xunta sostuvo que el reparto reduce el peso de criterios como la dispersión y el envejecimiento que son clave para Galicia, por lo que defiende una negociación multilateral entre todas las comunidades de régimen común frente a lo que describió como un acuerdo que la Comunidad gallega «no puede aceptar». En otro orden de cosas, en la misma entrevista, Besteiro dio por cerrada la crisis interna abierta en su partido tras el caso Tomé y defendió la actuación de la dirección socialista, convencido de que no se cometieron errores en la gestión de las denuncias por presunto acoso contra el entonces presidente de la Diputación de Lugo. En sus palabras, su forma de actuar la guio el «respeto absoluto a las posibles víctimas y a sus tiempos», criterio que, dijo, compartió el PSdeG. El líder socialista se remitió al Comité Nacional celebrado el pasado fin de semana para avalar su tesis. «¿Qué tendríamos que haber hecho que no hicimos? Nadie contestó a esa pregunta», señaló, concluyendo que la dirección actuó correctamente. Frente a las críticas por una supuesta falta de contundencia, Besteiro sostuvo que cualquier paso dado a mayores habría supuesto revelar la identidad de una posible víctima y vulnerar su espacio de decisión. «Ninguna víctima habló con nosotros y lo que hicimos fue respetar esa decisión», reafirmó. También negó haber contemplado su dimisión en ningún momento y reiteró un mensaje que ya había trasladado al inicio del caso: «Quien debe dimitir es quien acosa». En este sentido, aseguró que, de haberse producido algún error, sería el primero en reconocerlo y asumir responsabilidades; un escenario que, insistió, no se produjo.
