El convento de Santa Rosalía celebra sus 325 años con la apertura de un Año Jubilar
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El obispo auxiliar de Sevilla, Teodoro León Muñoz, inaugura el Año Jubilar concedido por el papa León XIV a las Hermanas Pobres Clarisas Capuchinas con motivo del 325 aniversario del convento de Santa Rosalía. El acto de apertura tendrá lugar el sábado 17 de enero, a las 12:00 horas. Durante este Año Jubilar, los fieles que cumplan los requisitos establecidos en la Constitución Apostólica Indulgentiarum Doctrina de san Pablo VI podrán obtener la indulgencia plenaria. El lema elegido para esta celebración jubilar está tomado de las propias palabras de santa Clara de Asís: «Ama del todo a Aquel que del todo se entregó por amor», una invitación a los fieles a vivir esta premisa contemplando al Señor en toda su plenitud. En la actualidad, la comunidad está integrada por ocho religiosas, que continúan manteniendo vivo el carisma clariano capuchino en la Archidiócesis de Sevilla. Con la celebración de este Año Jubilar, el convento ha organizado un amplio programa de actos y cultos destinado a favorecer la participación de los fieles y a propiciar momentos de encuentro, oración y reflexión en torno al legado espiritual de Santa Clara y de la tradición franciscana. Con motivo del Año Jubilar, el templo permanecerá abierto al culto de manera ordinaria de lunes a viernes, de 9:00 a 13:00 horas y de 18:00 a 20:15 horas, con el Santísimo Sacramento expuesto para su adoración durante estos horarios. En cuanto a la celebración de la eucaristía, tendrá lugar de lunes a sábado a las 8:00 horas , mientras que los domingos y días de precepto se celebrará a las 11:00 horas. De lunes a sábado, los fieles pueden participar, junto a la comunidad, en el rezo de las vísperas y el rosario. El logotipo diseñado por la propia comunidad para este Año Jubilar tiene como motivo central la teja y el martillo, elementos que, desde la fundación del convento, han servido como toque de llamada entre las hermanas del claustro. Siguiendo esta tradición, las religiosas extienden ahora esa llamada al conjunto de los fieles, invitándolos al encuentro con el Señor desde el silencio contemplativo de la clausura y en la senda espiritual de los seráficos padres san Francisco y santa Clara de Asís. Este carácter franciscano queda plasmado gráficamente en la presencia de la Tau y del cordón propio del hábito de la orden. Asimismo , el emblema incorpora una azucena, que simboliza tanto la pureza de la vida consagrada como a Santa Rosalía, titular del monasterio, cuya iconografía tradicional la representa portando esta flor. Completan el conjunto un ramillete de jazmines , alusión a las clausuras sevillanas que suelen cultivar esta planta y que, por su fragancia, acostumbran a colocar junto al Sagrario para perfumar el espacio de la presencia eucarística. El convento de Santa Rosalía fue fundado el 9 de enero de 1701, impulsado por el entonces arzobispo de Sevilla, Jaime de Palafox y Cardona, quien quiso establecer la orden de las Hermanas Pobres Clarisas Capuchinas en la diócesis como cauce de enriquecimiento espiritual para la ciudad. Desde el monasterio de los Ángeles de Zaragoza llegó a Sevilla la venerable Madre Josefa Manuela de Palafox y Cardona, hermana del prelado hispalense. Tras un arduo viaje, quedó instaurada la clausura el mismo día de su llegada, dando comienzo así a más de tres siglos de vida contemplativa ininterrumpida en este enclave sevillano. A lo largo de su historia, el convento de Santa Rosalía ha atravesado también momentos de especial dificultad . Uno de los más significativos fue el incendio del 13 de agosto de 1761, que afectó gravemente a la iglesia del monasterio —que quedó completamente calcinada— y a buena parte de las dependencias conventuales. Asimismo, el convento de Santa Rosalía mantiene una estrecha vinculación con diversas hermandades de la ciudad, de manera especial con la hermandad de la Vera Cruz. Sus titulares han tenido que residir en este templo en dos ocasiones con motivo de las obras realizadas en la capilla del Dulce Nombre de Jesús. Además, cada año la corporación penitencial se traslada a Santa Rosalía para celebrar con sus imágenes el tradicional vía crucis y rosario, consolidando así una relación histórica y fraterna con la comunidad de Clarisas Capuchinas. A esta relación se suma también la mantenida con la hermandad del Gran Poder , que tuvo su sede temporal en Santa Rosalía en 2008 con motivo de las obras acometidas en su basílica. Igualmente, existe un estrecho vínculo con la hermandad de la Antigua, que colabora de manera habitual con el convento en diversas facetas, cumpliendo así los fines recogidos en su regla. Del mismo modo, la hermandad del Rosario de los Humeros mantiene una especial vinculación con la comunidad desde el año 2000, cuando recibió una carta de las religiosas que reforzaba esta relación. Fruto de este lazo espiritual, el pasado año la comunidad otorgó a la Santísima Virgen del Rosario el título de Abadesa Perpetua del Convento. La corporación lleva a su titular al convento cada 12 de octubre y trabaja diariamente con las Hermanas Clarisas Capuchinas.
