Comunismo
El fantasma que, parafraseando a Marx y Engels, recorría Europa, aún colea y la transita. Me refiero al comunismo, y tal vez al colectivismo en general, cuyos frutos han sido hasta ahora desastrosos, lo que no impide que, en determinados ambientes y lugares, sean presentados como productos de una utopía fallida y también, en muchos casos, como proyectos respetables.
