Polémica en el CESEDEN por la difusión de información sensible en un curso con extranjeros
- Qué es el Curso de Estado Mayor y por qué marca una carrera
- Duración, calendario y sede en Madrid
- Plazas convocadas y llegada de alumnos extranjeros
- La conferencia que encendió la polémica
- La alarma: posible información sensible ante extranjeros
- La reacción en la sala y la ausencia de intervención
- El incidente escala: ejércitos, Guardia Civil, Policía y CIFAS
- La versión oficial del Estado Mayor de la Defensa
- Tensión CIFAS-CESEDEN y precedentes con conferencias sensibles
- Acreditaciones, “NATO SECRET” y el fallo que señalan los alumnos
Qué es el Curso de Estado Mayor y por qué marca una carrera
El Curso de Estado Mayor es un hito importante en la carrera de los oficiales del Ejército de Tierra, la Armada, el Ejército del Aire y los Cuerpos Comunes.
Es un requisito para optar a ciertos puestos a partir de comandante, y encamina la carrera de los oficiales hacia los cuarteles generales, los estados mayores y el salto a la categoría de oficial general.
Los actuales Jefes de Estado Mayor de Tierra, Armada y Aire, y el Jefe de Estado Mayor de la Defensa son Diplomados de Estado Mayor.
Duración, calendario y sede en Madrid
El curso dura en torno a un año y medio, con fases presenciales y períodos no presenciales, con formación virtual.
Está en marcha la edición número 27. De 1 de abril al 22 de junio de 2025 se celebró la fase no presencial, y el 8 de septiembre comenzó la fase presencial, que durará hasta el 26 de junio de 2026.
Se desarrolla en la Escuela Superior de las Fuerzas Armadas, que forma parte del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN). Tiene su sede en Madrid, en el Paseo de la Castellana.
Plazas convocadas y llegada de alumnos extranjeros
Para este curso se convocaron 134 plazas, distribuidas de la siguiente forma: 63 plazas para el Ejército de Tierra, 26 para la Armada, 28 del Ejército del Aire, dos plazas de oficiales del Cuerpo Militar de Sanidad, once para la Guardia Civil, dos asignadas a la Policía Nacional y dos para miembros de la Carrera Diplomática.
Pero hay más alumnos: “Al número de plazas convocadas se sumarán las que ocupen los alumnos de países aliados y amigos”.
El CESEDEN mantiene una intensa actividad internacional. Cuenta con convenios de colaboración con academias y escuelas militares en numerosos países, principalmente de la OTAN, de Iberoamérica y también de África y de Oriente Medio.
Por eso entre los más de cien alumnos que asisten a cada Curso de Estado Mayor se ven uniformes no españoles.
Al anterior curso, el XXVI que terminó en junio de 2025, asistieron oficiales de 21 países extranjeros: Alemania, Arabia Saudí, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, Indonesia, Italia, Jordania, Mali, Marruecos, Mauritania, México, Perú, Portugal, Reino Unido, República Dominicana y Túnez.
En el curso que se celebra ahora también hay militares extranjeros, y ese fue uno de los motivos por los que se originó una fuerte polémica durante una conferencia.
Así lo cuentan a Confidencial Digital fuentes conocedoras de lo sucedido, que también han sabido que el incidente trascendió más allá de los profesores y alumnos del Curso de Estado Mayor, e incluso fuera de la Escuela Superior de las Fuerzas Armadas y del CESEDEN.
El contenido del curso se estructura en módulos, materias y asignaturas: Principios fundamentales de organización, recursos y empleo de la Fuerza; Organización de la Defensa Nacional; Habilidades directivas y comunicación; Geopolítica y Geoestrategia; Seguridad Internacional; Gestión de Crisis; Conducción de las operaciones y ejercicios; y varis asignaturas dedicadas al planeamiento, bien de la fuerza, de los recursos humanos, de los recursos materiales, planeamiento de operaciones y ejercicios...
La conferencia que encendió la polémica
Quién era el ponente y de qué habló
En la tercera semana del mes de diciembre, los alumnos del XXVII Curso para la obtención del Diploma de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas asistieron a una conferencia que impartió un teniente coronel destinado en el Estado Mayor Conjunto (EMACON).
El Estado Mayor Conjunto de la Defensa es el órgano auxiliar de mando del JEMAD, al que asesora en la definición de la estrategia militar, el planeamiento militar, el desarrollo de la fuerza y la conducción estratégica de las operaciones.
Lidera el Planeamiento Militar y los procesos de transformación de las capacidades militares de las Fuerzas Armadas, apoya al JEMAD en la realización de las acciones necesarias para asegurar la eficacia operativa de las Fuerzas Armadas, e identifica, en coordinación con los Ejércitos y la Armada, las deficiencias de la Fuerza Conjunta durante su proceso de preparación y empleo.
Ese teniente coronel del Estado Mayor Conjunto no habló a los alumnos sobre asuntos teóricos, sino cuestiones muy concretas, y prácticas.
En la sesión trató sobre los planes de renovación de armamento de las unidades de Tierra, Armada y Aire, lo que supuso que también abordara las carencias de capacidades que sufren las Fuerzas Armadas.
Las fuentes consultadas por Confidencial Digital aseguran que el ponente llegó a exponer documentos clasificados, en los que se podía ver el sello de «Confidencial», que es el tercero de los cuatro niveles de información clasificada, por debajo de «Secreto» y «Reservado».
La alarma: posible información sensible ante extranjeros
La charla no transcurrió sin más. Varios alumnos españoles tomaron la palabra para lanzar un aviso. Advirtieron al ponente que estaba exponiendo información sensible, incluso clasificada, ante un auditorio en el que no todos estaban acreditados para ello.
La principal preocupación de quienes dieron la voz de alerta ante lo que estaban viendo y escuchando era la presencia de alumnos extranjeros. Por ejemplo, había varios oficiales de las fuerzas armadas de Marruecos.
Por eso consideraron una imprudencia, un fallo de seguridad grave, exponer esa información sobre los planes de renovación del material y las carencias de las unidades de las Fuerzas Armadas españolas ante militares extranjeros.
Si bien pertenecen a países definidos como “aliados y amigos”, esos militares no dejan de pertenecer a otros estados, con los que incluso España tiene algunas tensiones militares: el caso de Marruecos es el más evidente.
La advertencia, según relatan las fuentes consultadas, no surtió el efecto deseado. El teniente coronel del Estado Mayor Conjunto se tomó a guasa el aviso, y algunos incluso cuentan que llegó a mostrar al auditorio otros documentos clasificados que llevaba consigo.
La reacción en la sala y la ausencia de intervención
Los profesores del CESEDEN que asistían a la conferencia no intervinieron para frenar la polémica.
El asunto no quedó en un mero incidente que se comentara entre los alumnos y profesores del Curso de Estado Mayor. El episodio se conoció incluso fuera de la Escuela de las Fuerzas Armadas y del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional.
El incidente escala: ejércitos, Guardia Civil, Policía y CIFAS
Las fuentes consultadas por Confidencial Digital señalan que varios alumnos que presenciaron el suceso, y vieron que un teniente coronel había difundido información delicada, sensible para la Defensa nacional, e incluso clasificada, lo comunicaron a sus respectivos ejércitos.
Así el incidente llegó a conocimiento de las Divisiones de Operaciones de los Estados Mayores del Ejército de Tierra, de la Armada y del Ejército del Aire. Incluso se supo en ciertos ámbitos superiores de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, que también tienen alumnos en el Curso de Estado Mayor.
Otro órgano que también se enteró de lo ocurrido fue el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas. Tanto el CIFAS como distintos órganos de inteligencia y seguridad de los ejércitos tienen funciones en materia de contrainteligencia y de protección de seguridad de la información, que fue lo que en este caso se podría haber vulnerado.
El Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas suele tener un ojo puesto en el Curso de Estado Mayor y en otros cursos que se imparten en la Escuela de las Fuerzas Armadas. Los monitoriza precisamente por la presencia de militares extranjeros.
Los intercambios de oficiales entre países “aliados” y los viajes y estancias de estudios en el extranjero son ocasión de que servicios de inteligencia traten de captar fuentes y colaboradores en otros ejércitos, de ahí el empeño de los órganos de inteligencia y contrainteligencia por tener controladas las relaciones académicas con ejércitos extranjeros.
En esta polémica el CIFAS asumió la iniciativa frente a los ejércitos. Al igual que el CESEDEN es un órgano del Estado Mayor de la Defensa, es decir, de la estructura conjunta de las Fuerzas Armadas. Ambos dependen del JEMAD y están bajo la dirección de sendos tenientes generales.
La Subdirección de Contrainteligencia y Seguridad del CIFAS elaboró un informe sobre este incidente en el Curso de Estado Mayor, y lo elevó al director del centro, el teniente general Antonio Romero Losada.
Confidencial Digital se puso en contacto con la Oficina de Comunicación del Estado Mayor de la Defensa, para recabar más información sobre este suceso ocurrido en la Escuela Superior de las Fuerzas Armadas.
Planteó las siguientes preguntas:
La Ley de Régimen Disciplinario de las Fuerzas Armadas considera falta muy grave “el incumplimiento del deber de reserva sobre secretos oficiales y materias clasificadas”. ¿El Estado Mayor Conjunto ha abierto expediente disciplinario al teniente coronel? ¿Y una información previa, para aclarar lo sucedido?
-- ¿La nota de despacho del CIFAS sobre este incidente llegó a conocimiento del JEMAD?
-- ¿El JEMAD ha dado alguna orden al respecto?
-- ¿El JEMAD, el CIFAS o alguna autoridad u órgano ha cursado instrucciones al CESEDEN o a la ESFAS para tratar de evitar que se repitan incidentes con información clasificada como este?
-- ¿De qué nacionalidades son los alumnos del último Curso de Estado Mayor?
La versión oficial del Estado Mayor de la Defensa
A las preguntas planteadas por ECD, el Estado Mayor de la Defensa dio la siguiente respuesta:
-- “Habiendo contrastado la información, lo que mencionas es erróneo, puesto que en ningún momento se mostró documentos clasificados ni lápiz de memoria con documentación clasificada incluida. Por otro lado, el CIFAS no ha llevado a cabo ninguna acción específica en relación a este asunto”.
Las fuentes consultadas por Confidencial Digital corroboran que la polémica existió, que varios alumnos protestaron, que informaron en sus respectivos ejércitos y que el asunto llegó a conocimiento del CIFAS, donde se elaboró un informe.
No saben si ese informe sólo llegó al director, o si se elevó al JEMAD, almirante general Teodoro Esteban López Calderón.
Sí apuntan que el director del CIFAS no le dio demasiada importancia al caso, como ya ocurrió con las fotos que se difundieron en Libia de la visita del jefe de la inteligencia militar de ese país norteafricano a sus homólogos españoles.
Tensión CIFAS-CESEDEN y precedentes con conferencias sensibles
En ámbitos militares explican que la relación entre el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas y el Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional no es del todo buena, como tampoco lo es entre sus respectivos directores actuales: Antonio Romero Losada y Miguel Ballenilla y García de Gamarra, ambos tenientes generales del Ejército de Tierra.
Aunque el CIFAS trata de tener algo controlados, y vigilar, a los militares extranjeros que acuden a cursos y actividades del CESEDEN, ciertos avisos y recomendaciones de contrainteligencia que hace el CIFAS no surten efecto en el CESEDEN.
Ocurría hace años cuando precisamente al Curso de Estado Mayor acudía el embajador de Rusia en España para pronunciar una conferencia. Por ese curso pasan muchos embajadores (en la edición actual, los de India, Turquía, Japón, Corea del Sur...) en calidad de ponentes, y el de Rusia era un invitado casi fijo.
El problema es que hubo quien detectó que el secretario del embajador, que le acompañaba al CESEDEN, hacía fotos en las que se podía identificar a los oficiales que seguían el curso.
Hasta que el CIFAS no dio varios avisos por este asunto, no se tomaron medidas para evitar esas fotos. Finalmente, cuando Rusia lanzó en febrero de 2022 la invasión total sobre Ucrania, el CESEDEN dejó de invitar al embajador ruso.
En el incidente del pasado diciembre protagonizado por un teniente coronel, las fuentes consultadas señalan que las culpas pueden estar repartidas.
Desde luego, cargan contra el teniente coronel, por difundir información sensible, de documentos clasificados como «Confidencial», y además mofarse de las advertencias. Pero también ven un fallo grave en el hecho mismo de que los alumnos extranjeros pudieran asistir a esa charla.
Acreditaciones, “NATO SECRET” y el fallo que señalan los alumnos
Alumnos del Curso de Estado Mayor explican a Confidencial Digital que los alumnos extranjeros asisten a casi todas las actividades, pero no a todas.
Desde el principio los militares extranjeros, y especialmente los que son de países de fuera de la OTAN, saben que a determinadas sesiones no pueden asistir, precisamente porque se tratan cuestiones delicadas de la estructura y las capacidades de las Fuerzas Armadas españolas y de la Alianza Atlántica.
Así que en algunas conferencias no están presentes los alumnos procedentes de países como Marruecos, los de Hispanoamérica, de África, Oriente Medio (Jordania), Asia (Indonesia)...
Sobre los alumnos que son militares españoles, el CESEDEN establece que uno de los requisitos para poder participar en el Curso para la obtención del Diploma de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas es “poseer la acreditación «NATO SECRET», desde el comienzo del curso hasta su finalización”.
El nivel «NATO SECRET» equivale en España a «Reservado», el segundo más alto de la información clasificada por debajo de «Secreto». Por lo tanto, los militares españoles sí podían asistir a una charla en la que se expusiera información de documentos clasificados como «Confidencial», que es el nivel inferior a «Reservado».
A los alumnos que no son militares, y que no tienen Habilitación Personal de Seguridad (HPS), se les somete a una prueba, un examen previo. Lo realiza la Oficina Nacional de Seguridad, dependiente del Centro Nacional de Inteligencia.
Ese departamento dependiente del CNI analiza el entorno personal y familiar de cada alumno, y otras circunstancias de su vida, su pasado... en busca de posibles conexiones con potencias extranjeras, con servicios de inteligencia y con organizaciones hostiles a España. Si no encuentran ningún cabo suelto, ninguna relación ni contacto sospechoso, le conceden la acreditación o habilitación para acceder a cierto nivel de información clasificada.
Todas esas prevenciones se realizan precisamente para evitar lo que, según denunciaron varios alumnos, sucedió en la charla del teniente coronel del Estado Mayor Conjunto: que personas sin acreditación obtengan información delicada.
En este caso concreto, las fuentes consultadas ven un fallo garrafal que se permitiera a alumnos extranjeros, sobre todo de países no OTAN como Marruecos, asistir a una conferencia en la que se detallaron planes de renovación de capacidades militares de las Fuerzas Armadas españolas, y en la que se comentaron carencias en esas capacidades.
