Le meteremos nomás
La frase del titular se va repitiendo con bastante asiduidad últimamente. Refleja la decisión de llevar a cabo un acto irresponsable siendo, los que lo ejecutan, conscientes de sus consecuencias, motivados por algún beneficio generalmente egoísta. “Le meteremos nomás” es una frase que el presidente Rodrigo Paz repetía en campaña electoral en referencia a que así actuaba el anterior gobierno; hoy se la dicen a él por su gestión que acaba de sobrevivir a una primera crisis.
¿De dónde vendrá? Le meteremos nomás. Es de uso coloquial y conlleva cierta vulgaridad, especialmente si se piensa en un sistema patriarcal en que son los hombres los “llamados a hacer”, a “demostrar su masculinidad” mediante esas transgresiones que a veces se confunden con arrojo o valentía, sin importar los efectos o los daños, en especial si las afectadas son mujeres. Con ellas es muy gráfico, y grosero, lo de meterles nomás, sea con consentimiento o no. Es en esta comparación (de las decisiones políticas que pueden violar la Constitución y la relación con las mujeres a las que algunos violan) en que se puede ver con claridad esta frase y su seriedad.
Ante la presencia machacona de candidaturas de “los de siempre”, Paz y un expolicía justiciero y tiktoker, Edmand Lara, se mostraron más prometedores que el resto en la campaña electoral y la ganaron. Las clases populares votaron en especial a Lara, que prometía luchar contra la corrupción. En una historia paralela, aparecen dos rostros nuevos y relativamente jóvenes, guapos y galantes en una fiesta donde abundaban hombres viejos y mañudos. Y comienza el baile.
En el primer mes de gobierno se produce el alejamiento entre el Presidente y el crítico Vicepresidente. Éste termina aislado, se le ha quitado, mediante decreto y saltándose las atribuciones constitucionales, el poder que podría tener, incluso el de asumir la presidencia si el titular está fuera del país. En el baile, los dos hombres jóvenes compiten entre ellos; pero uno se muestra muy elitista, se codea solo con los viejos de siempre y adopta esa mirada torva y libidinosa hacia las damas presentes; y el otro… el otro no sabe bailar y se tropieza; su excompañero con los viejos se le ríen primero, luego lo ridiculizan y le llaman loco. Hay mujeres que eso les suena, a ellas las llamaron así, las buscaron anular, silenciar. La música sigue.
En el segundo mes, el gabinete de ministros, que se reúne esquivando al Vicepresidente, emite un decreto supremo que modifica muchos aspectos del país, apela a una situación de emergencia para asumir medidas sin que se aprueben en el parlamento, y tienen que ver con la eliminación de las subvenciones a los carburantes, con aspectos salariales, arancelarios, impositivos, con la contratación de deuda externa, con acuerdos de inversiones extranjeras para la explotación de los recursos naturales, dándole todo el poder al Ejecutivo y dejando de lado al Legislativo. En la fiesta, el joven ambicioso y sus viejos amigos se van a la cocina, modifican el buffet a su gusto, echan pildoritas de violación en algunas bebidas color rosa…
La lectura del decreto se hace urgente y comienzan las críticas; se le hallan fallos incluso ortográficos, se observa que los datos que justifican la emergencia son de 2023, que tiene copia textual de otras normas con incisos inexistentes, que se quita el control parlamentario al accionar el Gobierno en asuntos tan importantes como la administración de los recursos naturales, la contratación de deuda y de inversiones, que es inconstitucional. En la fiesta, comienzan a sentir mal sabor en la comida, hay un tufo desagradable, algunas mujeres tienen cierto mareo.
Los movimientos sociales se reorganizan y se movilizan, hay un contundente bloqueo de caminos y marchas multitudinarias. Gran parte de los medios de comunicación tradicionales evitan reflejar estos hechos; sin embargo, la realidad de las protestas está ahí. Hay críticas incluso de sectores y personajes que estaban al margen. El Gobierno, ante la evidencia de que el “le meteremos nomás” no ha resultado y se le ha puesto seriamente en contra; ha reculado. El decreto fue abrogado y se ha elaborado otro, mientras que los temas que competen irán a ser aprobados en el parlamento mediante ley. En la fiesta, especialmente las mujeres han devuelto la comida y bebida, han identificado las intenciones libidinosas de algunos y hubo bofetones.
Estas dos historias paralelas recién han comenzado. Por ahora nos enseñan que la violación de la Constitución y de la confianza de las personas no se pueden permitir.
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