Guindilla a la jefa de la policía judicial de Pamplona por borrar el disco duro de una investigación pese a la orden de conservarlo
La jefa de la Policía Judicial de Pamplona, Nuria Mazo, ha borrado los archivos de un disco duro crucial para una investigación por presunta violación mediante sumisión química, pese a que una jueza le había ordenado expresamente conservarlo e impedir cualquier modificación. Ese disco contenía pruebas importantes, como un informe forense de los móviles de los acusados, y fue eliminado un día después de una reunión entre Mazo y la jueza, algo que la versión oficial policial calificó de “accidente”. El caso está relacionado con dos denuncias de diciembre de 2016 y llevó a que España fuera condenada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos por no investigar adecuadamente estas agresiones y por la pérdida de pruebas esenciales.
A pesar de la gravedad de los hechos y de la evidencia documentada sobre el requerimiento judicial, la reunión previa y la eliminación del contenido, la jueza no ha imputado a ningún funcionario por la desaparición del disco ni por la manipulación de pruebas y terminó archivando las causas. Asimismo, la fiscal tampoco ha impulsado diligencias esclarecedoras e incluso pidió la absolución de un agente vinculado al caso, lo que ha sido criticado junto con la falta de investigaciones internas más profundas.
