Las 3 piscinas termales naturales (gratuitas) de Andalucía perfectas para combatir el frío de enero
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Enero no suele ser un mes en el que se viaje mucho, pero en Andalucía el invierno también tiene sus planes. Y es que cuando el frío aprieta, pocas experiencias resultan tan agradables como sumergirse en unas aguas termales naturales al aire libre . No hablamos de spas ni de complejos cerrados, sino de manantiales que brotan directamente de la tierra y que, desde hace siglos, se utilizan por sus efectos relajantes y medicinales. Algunas de estas piscinas termales, además, son de acceso libre y completamente gratuitas , lo que las convierte en un plan perfecto para una escapada invernal. Andalucía , y más concretamente la provincia de Granada, cuenta con varios puntos donde disfrutar de este tipo de baños, pero hay tres que destacan especialmente por la calidad de sus aguas y por el entorno en el que se encuentran: Alhama de Granada, Zújar y la Raja de Alícún . Alhama de Granada es, probablemente, el ejemplo más conocido. No es casualidad que su nombre proceda del árabe al-Hama, que significa «aguas calientes» . Las propiedades de sus manantiales ya eran aprovechadas en época romana y alcanzaron gran importancia durante la dominación musulmana. Hoy, este municipio granadino sigue estrechamente ligado a sus termas, que se encuentran a poco más de dos kilómetros del casco urbano , junto al río Alhama. El paseo hasta las piscinas termales es parte de la experiencia . El camino, sencillo y accesible, atraviesa un paisaje muy agradable, especialmente en invierno, cuando hay menos gente. Al llegar, el visitante se encuentra con tres pozas naturales de uso público , alimentadas por un manantial que mantiene el agua caliente durante todo el año. La temperatura ronda los cuarenta grados , aunque en la poza superior el agua puede estar incluso más caliente, lo que la convierte en la preferida de quienes buscan un efecto más intenso. Bañarse aquí en enero resulta especialmente reconfortante. El contraste entre el vapor del agua y el aire frío, el sonido del río cercano y el entorno natural hacen que la experiencia sea única. Estas aguas, ricas en minerales como sulfatos, calcio y magnesio, se utilizan tradicionalmente para aliviar dolores musculares, problemas articulares y estados de estrés . No es extraño encontrar vecinos de la zona que acuden con frecuencia, incluso a diario, como parte de su rutina de bienestar. Además del baño, Alhama de Granada ofrece muchas posibilidades para completar la visita. Su casco histórico , declarado Conjunto Histórico-Artístico, los impresionantes Tajos de Alhama o la cercanía al Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama hacen que sea un destino muy completo para pasar un fin de semana de invierno. Otro de los grandes referentes del termalismo gratuito en Andalucía se encuentra también en la provincia de Granada , aunque en un paisaje muy distinto. Zújar está situado en la comarca del Altiplano, a los pies del Cerro Jabalcón y junto al embalse del Negratín. Aquí, el baño termal se disfruta con vistas a una enorme lámina de agua, rodeada de montañas y formaciones geológicas que recuerdan a paisajes casi desérticos. En las inmediaciones del embalse se localiza una gran poza termal de acceso libre, con una temperatura que se mantiene en torno a los 39 o 41 grado s durante todo el año. A pesar de que Zújar ha contado históricamente con balnearios y establecimientos privados , esta piscina natural sigue siendo el principal atractivo para quienes buscan un baño termal sin coste alguno. El tamaño de la poza permite disfrutar del baño con cierta comodidad, incluso cuando hay más gente, aunque en invierno suele reinar la tranquilidad, especialmente entre semana o al caer la tarde. Las aguas son sulfurosas y de mineralización fuerte , indicadas para afecciones reumáticas, respiratorias y musculares. Más allá de sus beneficios físicos, el entorno contribuye mucho para esa sensación de desconexión. Bañarse mientras cae el sol sobre el embalse del Negratín es una experiencia difícil de olvidar. Menos conocida que las anteriores, pero igualmente interesante, la Raja de Alicún es uno de esos lugares que sorprenden precisamente por su discreción. Se encuentra en el municipio de Villanueva de las Torres , a unos treinta minutos de Guadix, muy cerca del Balneario de Alicún de las Torres. A apenas unos cientos de metros de este, un pequeño arroyo de origen termal forma varias pozas naturales en plena naturaleza. Estas pozas se distribuyen de forma escalonada a lo largo del cauce, con temperaturas que van descendiendo a medida que el agua avanza. En el nacimiento, el agua puede rondar los 33-35 grados , mientras que en las pozas inferiores la temperatura es algo más suave. No son las aguas termales más calientes de la provincia, pero sí resultan muy agradables, especialmente en días soleados de invierno o en otoño y primavera. Uno de los grandes atractivos de la Raja de Alicún es su entorno . El lugar se sitúa en un pequeño cañón cubierto de vegetación de ribera, un auténtico oasis en medio de un paisaje semiárido que forma parte del Geoparque de Granada . El contraste entre el agua, la vegetación y el terreno casi desértico que la rodea hace que la experiencia sea muy especial. Las aguas tienen propiedades minero-medicinales y se clasifican como sulfato-bicarbonatadas cálcico-magnésicas. Tradicionalmente se han utilizado para aliviar problemas reumáticos, afecciones respiratorias y dolencias de la piel . No hay ningún tipo de instalación ni servicios, lo que refuerza esa sensación de baño natural. Precisamente por eso, es importante extremar el respeto por el entorno y visitar el lugar con la idea de disfrutarlo sin alterar su equilibrio.
