¿El primo ‘mexa’ del T-Rex? El Xenovenator, dinosaurio carnívoro descubierto en Coahuila
El Xenovenator espinosai, de la familia de los Troodóntifos, que vivió hace aproximadamente 74 millones de años, durante el Cretácico Tardío, fue un dinosaurio que vivió en Cerro del Pueblo, en el sureste de Coahuila, donde fueron hallados sus restos hace tiempo.
Se trata del eslabón entre los carnívoros grandes y pequeños de los gigantes que habitaron Coahuila.
“Llegó a medir alrededor de 3 metros de largo como adulto, a pesar alrededor de unos 150-200 kilos aproximadamente, fue un carnívoro cazador de lo que era antiguamente la formación Cerro del Pueblo”, detalló Héctor Rivera Silva, jefe del Laboratorio de Paleontología del Museo del Desierto de Saltillo.
El hallazgo se hizo en el año 2000, cuando fueron encontrados los restos de tres distintos individuos; un endocráneo excepcionalmente preservado, y material craneal que permitió identificar una combinación única de caracteres anatómicos.
¿Cuáles eran las características del Xenovenator?
El espécimen presentado revela que su género tenía un cerebro proporcionalmente grande a su tamaño corporal, sentidos desarrollados, y dientes en forma de sierra para evitar el escape de las presas.
“Como cazador tenía muy buena vista, sus ojos estaban distribuidos hacia el frente para poder, de esta manera, ver la presa de manera perfecta, pero también tenía ojos muy grandes para poder manejar bien la poca luz, muy probablemente como un búho o una lechuza. Aparte, tenía esta forma en el cráneo como engrosado, que muy probablemente estaba lleno de queratina, como las aves actuales, para poder tener combate rituales o combates con otros machos”, dio a conocer el paleontólogo.
El nombre Xenovenator espinosai hace referencia a su carácter inusual o extraño, y su condición de depredador, mientras que el epíteto honra a Luis Espinosa, paleontólogo pionero en México, quien resaltó la importancia de ver el pasado para advertir el futuro.
“El conocer el pasado no nos ayuda solamente a recrear un animalito, como este tan interesante, sino también nos ayuda a reconocer los recursos naturales. En saber que las condiciones del clima que existen actualmente, pueden cambiar muy rápidamente”, aseveró Luis Espinosa, paleontólogo y director del Museo de Geología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
El nuevo hallazgo se suma a los 15 géneros paleontológicos encontrados en Coahuila, la mayoría de ellos en la formación rocosa Cerro del Pueblo, que hace millones de años, eran las costas del Mar de Tetis.
